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Se muestran los artículos pertenecientes a Enero de 2007. Hemos recorridoHemos recorrido el largo camino de nuestros cuerpos, anhelo abrigado en la pasión desnuda y en la certidumbre de una noche plena de presagios. Todo el universo blanco de tu piel y de la mía, como undoso mar de nobles aguas, ha sido campo donde nuestras manos labraron el milagro de navegar por la estela del fuego y derramar de susurros las sábanas de la aurora. CarlancaCollar ancho y fuerte, erizado de puntas de hierro, que preserva a los mastines de las mordeduras de los lobos. Maula, picardía, roña. En Colombia y Costa Rica, grillete. En Ecuador, especie de trangallo o palo que se cuelga de la cabeza a los animales para que no entren en los sembrados. En Chile y Honduras, molestia causada por alguna persona machacona y fastidiosa. En Honduras, persona de tal condición (tener muchas carlancas, tener muchas conchas). (R.A.E.) La nocheLa noche despliega su abanico de silencios y en el murmullo de su mano arden los amantes.
Toda la piel contenida se desborda, llega al anhelo y al desorden de sábanas en el combate de la pasión y del fuego, ahuyentando la soledad de soledades con el iluminado fanal del deseo.
Nosotros no somos diferentes a los demás, y en el quizás continuo de nuestro encuentro, fundimos los bronceados sueños y las caricias en el desnudo y calido susurro.
Labios entregados al juego, senderos donde el tiempo olvido su rumbo y se dejo arrastrar por un rumor a mar y a olas que navegan la noche. Nuevo número de la revista Narrativas![]()
Con el año nuevo ha llegado el número 4 de Narrativas, revista editada por Magda Díaz y Carlos Manzano. No perdais la oportunidad de leerla. Está en pdf y se descarga con facilidad para irla leyendo despacio y con ganas: http://www.revistanarrativas.com
Nácar de silenciosNácar de silencios, en tu vientre mis manos anidan las voces quedas de los pájaros silvestres, y el mundo se detiene en su curso de río impredecible, para ahuyentar con tu piel el último vestigio que de la soledad me acecha. CárneasFiestas lacedemonias en honor de Apolo. (R.A.E.) Poema de Jaime Sabines
De Jaime Sabines, poeta mexicano que me recomendó mi amiga Magda, en el libro de editorial Visor ( 2003) : Uno es el poeta. Antología. El poema "NO ES NADA DE TU CUERPO".
No es nada de tu cuerpo, ni tu piel, ni tus ojos, ni tu vientre, ni ese lugar secreto que los dos conocemos, fosa de nuestra muerte, final de nuestro entierro. No es tu boca -- tu boca que es igual que tu sexo --, ni la reunión exacta de tus pechos, ni tu espalda dulcísimo y suave, ni tu ombligo en que bebo. Ni son tus muslos duros como el día, ni tus rodillas de marfil al fuego, ni tus pies diminutos y sangrantes, ni tu olor, ni tu pelo. No es tu mirada -- ¿qué es una mirada?-- triste luz descarriada, paz sin dueño, ni el álbum de tu oído, ni tus voces, ni las ojeras que te deja el sueño. Ni es tu lengua de víbora tampoco, flecha de avispas en el aire ciego, ni la humedad caliente de tu asfixia que sostiene tu beso. No es nada de tu cuerpo, ni una brizna, ni un pétalo, ni una gota, ni un grano, ni un momento:
Es sólo este lugar donde estuviste, estos mis brazos tercos.
Hollado silencioHollado silencio. Quiebra el vuelo blanco de palomas la aurora renacida y un sinfín de susurros inauguran tus ojos y los míos. De esta ausencia de ti que la noche exprime, mi cuerpo se deshace, pues en el sueño tuve a la hambrienta soledad dándome con el aliento su aullido y su gemido. Poema de Magdalena Lasala
Os dejo aquí un poema de Magdalena Lasala de su libro "Todas las copas me conducen a tu boca" de la editorial Huerga Fierro , el que copio esta en la página 69.
Yo te amé una vez sobre las alas de palomas invisibles acudiendo a los altos tejados de cenizas. Te amé en el barco rojo a la deriva del vino embravecido en nuestras bocas y mis dedos como peces recalaban muertos de vida en tu orilla. Yo te amé una vez a la sombra de pitillos deslumbrados entre cientos de llamas de velas sobre el humo desdoblados, en el humo convertidos, y el jardín era un océano verde y los árboles eran sus dioses, y el cielo oscurecido era un volcán lleno de voces que inundaban mis oídos con tu nombre amante. Una vez te amé mientras cortabas la flor de un lilo, yo hablaba con el fuego y él crepitó en tu honor y el mío, te amé, y te añoré luego cuando los pájaros callaban y las palomas caían confusas en el calor de los restos, te amé y te seguí amando más allá de las alas, más allá del licor afrutado de aquel beso, más allá. Entre tus dedosEntre tus dedos diminutos y cálidos cabe un mundo imaginado, un mundo de astros silenciosos, mi cuerpo revestido por las sombras y el dulce aliento tibio de tu caricia. CarocaDecoración de lienzos y bastidores con que, para regocijo público en determinadas solemnidades, se adornan ciertas calles o plazas, o que en algún tiempo ostentaron los teatros ambulantes, sobre todo en las fiestas del Corpus; la cual ofrece pintadas escenas graciosas, picarescas o epigramáticas. Composición bufa, o semejante de los mimos antiguos, escrita para solazar a la gente. Carantoña, halago, caricia (sobre todo en plural). (R.A.E.) Hoy han venido las palabrasHoy han venido las palabras que un día dibujamos en el vaho perceptible de un cristal, tras las frías horas de la noche. Y en esos rotundos ecos fue donde tus manos dejaron desgastarse los sueños. Sólo en los versos sigues creciendo, como la sombra que trae de su mano el recuerdo.
Poema de Jaime Sabines
Mi amiga Magda me ha enviado varios poemas de Jaime Sabines que los iré poniendo poco a poco, este se titula "Tu cuerpo está a mi lado"
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Hemos visto arder la auroraHemos visto arder la aurora en el rojo desierto que nos dibuja el Este, y nuestros ojos almendraban la luz buscando la respuesta de los olvidados sueños.
Sólo en el silencio de una caricia, en el suave sabor de tu boca y en la calida respuesta de tu piel encuentra refugio mi nostalgia. .CarpeloHoja transformada para formar un pistilo o parte de un pistilo. (R.A.E.) Para LuisaLágrimas azules recorren el largo sendero del río y tus ojos ya no son tus ojos, son el eco de un duro lamento.. Si este curso de agua no fuera la vida, ni yo estuviera sentado viendo pasar las horas junto a ti, quebrada por la sombra de la tristeza, te podría hablar con palabras de encendido estío y rojas metáforas de los arrebolados crepúsculos que hieren con su sangre el horizonte. Te podría acariciar con versos donde mis manos crecen hasta el cielo y sostienen el paso lento de la luna, donde mis labios susurran la humedad de los anhelos y tu cuerpo es el viento que me arrastra y que respiro. ¿Pero qué decir de la sombra que arde como un ángaro nocturno en tu interior oscuro? Hay que esperar a que el cálido silencio pase su mano, y con el polvo de su voz sea cenizas, dejándote el largo sendero del olvido y otra nostalgia entregada en el arbolado del tiempo. .Pablo Neruda![]()
Poema SIEMPRE del libro "Los versos del Capitán"
Antes de mí no tengo celos. Ven con un hombre a la espalda, ven con cien hombres en tu cabellera, ven con mil hombres entre tu pecho y tus pies, ven como un río lleno de ahogados que encuentra el mar furioso, la espuma eterna, el tiempo! Tráelos todos adonde yo te espero: siempre estaremos solos, siempre estaremos tú y yo solos sobre la tierra, para comenzar la vida!
*Imagen de Pablo Neruda realizada por Sara Facio - la tomé prestada del blog de Antón Castro. Poema para YbrisSe abre el día. En las avenidas todavía no se ha quebrado el último verso de la noche, y tu mano ya ha dejado su poso, como un rocío de luz y de palabra. .CarraEn los teatros, plataforma deslizante sobre la que va un decorado o parte de él, que aparece, desaparece o se desplaza según lo requiera la representación. (R.A.E.) Número 13 de El Cronista de la Red![]()
Ya se puede leer el número 13 de El Cronista de la Red.
Estos son los contenidos:
"Retrato de un artista adolescente: la reflexión en espejo", ensayo sobre la novelística de Juan García-Poce, por Magda Díaz y Morales. "Crónica sentimental de un fotógrafo", relato de Antón Castro "El encargado", relato de Fernando Sarría "Serafín", relato de Adriana Serlik Los tres relatos cuentan con ilustraciones realizadas para ellos por Chema Lera "Antología de poemas", de Antonio Pérez Morte, con ilustraciones de Santiago Arranz "El cardenal", sobre el cuadro de Rafael Sanzio en el Museo del Prado, por Rafa Lobarte "Sobrenombres, número 7", dedicado a Gil Morlanes, hijo, y la monumento de la Cruz del Coso de Zaragoza, por Luisa Miñana "Voladuras", microcuentos escritos e ilustrados por Chema Lera "Metal y alabastro", esculturas de Miguel Latorre Herrero "Croacia, la luz del Adriático", impresiones en palabras e imágenes del viaje realizado por Carlos Manzano "Composición" y "Elciego", fotografías de Miguel Angel Latorre "Nuestras palabras", sección dedicada a la recuperación lingüística de las palabras de siempre, por Marisa Lamarca "Libros en Aragón", con comentarios sobre "Furtivos días" de Adolfo Burriel y "La noche del lobo" de Javier Tomeo "Nuevas Miradas", que de nuevo torna a las actividades realizadas en el CEPP Angel Riviere de Zaragoza. HúmedasHúmedas mis manos del transparente rocío han seguido el afán encadenado de tu cuerpo. Te has quejado por el arrebato de luz que en ellas dejó la aurora, y en un escalofrío has buscado el regazo preciso que dibuja una caricia.
Derramada suerte en el vacío vaso, todo es un naufragio de noches con los fugaces desnudos de la luna, y un quererte siempre, a cada instante, en la pequeña eternidad de una marea. EmocionesMe preguntan a veces porque escribo poesía, que es para mi la poesía...esto se lo mandé a unos amigas después de una conversación sobre el asunto. En el dormido estanque, la mañana no ha dejado todavía su relamido y suave sol de invierno y hay una fina sabara inundando el ambiente. Cae una hoja de uno de los pocos árboles que todavía guardan en sus ramas el misterio anual de la caducidad y se precipita a lo largo de unos segundos eternos para ahondar en la serena e inamovible superficie húmeda... allí, el temblor se esparce como un sentimiento que lo recorre todo... este pequeño suceso podría ser la palabra, un verso, todo un poema ante tus ojos contemplando el nacimiento en ti de una emoción... eso es para mi la poesía.Poema de Jaime SabinesSeguimos con Jaime Sabines y su poema ME DUELES
Me dueles. Mansamente, insoportablemente, me dueles. Toma mi cabeza, córtame el cuello. Nada queda de mí después de este amor.
Entre los escombros de mi alma búscame, escúchame. En algún sitio mi voz, sobreviviente, llama, pide tu asombro, tu iluminado silencio.
Atravesando muros, atmósferas, edades, tu rostro (tu rostro que parece que fuera cierto) viene desde la muerte, desde antes del primer día que despertara al mundo.
¡Qué claridad tu rostro, qué ternura de luz ensimismada, qué dibujo de miel sobre hojas de agua!
Amo tus ojos, amo, amo tus ojos. Soy como el hijo de tus ojos, como una gota de tus ojos soy. Levántame. De entre tus pies levántame, recógeme, del suelo, de la sombra que pisas, del rincón de tu cuarto que nunca ves en sueños. Levántame. Porque he caído de tus manos y quiero vivir, vivir, vivir.
CaminoCamino por el largo sendero de tus ojos y allí, convencidos los verdes prados, con la sangre roja de cientos de amapolas me esperas alrededor de la brisa de la tarde y el sueño perenne de un día de abril CartapelPapel que contiene cosas inútiles o impertinentes. Cartel o edicto. En Salamanca, rocadero, envoltura que se pone en la parte superior de la rueca. (R.A.E.) Rodéame
Rodéame con tu cuerpo, que tu piel con mi piel se fundan, que tus manos recorran mis sueños y tus pies se hagan cálidos como gatos entregados. Cúbreme con la luz de tus ojos y cántame con tu voz la canción que el océano trae en el nácar de las caracolas. Ámame en esta noche sierva de un viento oscuro, en esta noche sin lunas ardientes ni miradas desnudas, sólo tú y yo albergando como crisoles los últimos racimos del sol. Eternamente solos, abandonados al placer de los silencios.
Cascarrón-naBronco, áspero y desapacible. En el mar, dicese del ventarrón que obliga a tomar rizos a las gavias. (R.A.E.) Mis manos
Mis manos te han de servir para recoger las lágrimas azules que traes prendidas en el regazo del crepúsculo. Cáliz de mi piel donde caben todas las nostalgias, todos los silencios, todos los recuerdos, todos los versos.
Cuerpo de mujer
Cuerpo de mujer, me entrego a ti, en este valle de ámbar y misterio y en tus blancas piernas se recrean las colinas de mis sueños. Grito, y la noche crece bajo el manto perfecto de la ciudad dormida y el milagro de tus manos tejiendo la luz.
Fotopoema -53![]()
¡Si tuviera las llaves que abren la puerta del misterio!, tras ella sólo un suspiro, un pequeño revuelo del aire, el aroma eterno de las palabras, la mano constructora de los versos, la sutil pluma que dejó para siempre el milagro de la esperanza en la luz silenciosa de un poema. © 2006 fotografía Miguel Angel Latorre CaspiaEn Asturias, corazón de la manzana o de cualquier otra fruta. (R.A.E.) Te hubiera traido el mar
Te hubiera traído el mar, el océano que azul se resistía como un niño convencido de que la tarde nunca tendría fin. Sus olas eran pequeñas brisas blancas que la arena esparcía por mis pies, por mis manos, por mi piel. Penetraban sus eternas preguntas en mi cuerpo dejándome teñido de su aliento y su vigor, adarce que ahora te entrego en esta noche de susurros y ternura.
Poema de Jaime Sabines
Otro poema de Jaime Sabines que me ha regalado mi amiga Magda.
YO NO LO SÉ DE CIERTO Yo no lo sé de cierto, pero supongo
Todo se hace en silencio. Como
Cualquier día despiertan, sobre brazos;
(Yo no lo sé de cierto. Lo supongo) De una manera
De una manera casi imperceptible tus sueños me cubren con el suave goce de tus manos, y el reposo de tu cabeza sobre mi. Inerte amor despojado en la noche, silencio prendido a la penumbra mientras susurra el aire cálido que remueve tus labios. Me deshace la ternura de tenerte, y acaricio tus dedos o rozo suavemente tu pelo... ¡te siento tan cerca y a la vez tan lejos!.
CastálidasLas musas ( Del latín Castalides por el nombre de la fuente Castalia, consagrada a ellas ).(R.A.E.) Poema de Manuel VilasDel poeta Manuel Vilas, de su libro "Las arenas de Libia" (1998) De Huerga Fierro editores su poema LA NOCHE DEL LENTO VERANO Mas nada hay en el mundo que importe mucho. Y si lo hubiera, qué pronto se apartó de mí. Toda la noche del lento verano así la pasa. El lento verano que le lleva al lento morir. Nuevos trabajos en Malatorre.com![]()
"Desde hace años Miguel Angel Latorre mantiene en Internet una fantástica galería virtual de fotografía, en la que va mostrando algunos de sus trabajos, y donde ha colgado igualmente algunos estupendos libros electrónicos, apostando con mucha decisión por los formatos innovadores. Miguel Angel Latorre fue uno de los primeros fotógrafos a los que yo vi defender de forma dedicida el mundo digital, cuando otros todavía cuestionaron durante mucho tiempo la validez del sistema y de los formatos. Supo enseguida que ahí estaba el futuro y muy pronto también montó su propia galería en la red. Malatorre es un ojo que ve más alla de la forma y que transforma en luz y en concepto poético la materia y el volumen. Miguel Angel no sólo hace fotografías, crea fotografías. Ahora ha colocado en su galería virtual los últimos trabajos de 2006, que yo creo sinceramente espectáculares y muy arriesgados. La imagen que traigo es una muestra de ello. "
Comparto este texto desde Pandeoro y añado mi gratitud y reconocimiento por la constante y generosa colaboración con este blog en la realización de los FotoPoemas.
© fotografía 2007 Miguel Angel Latorre.
Dibujo![]()
Dibujo en mi mente tu figura, junto a aquellos días de verano en las largas playas que Cádiz nos dejaba. Melena al viento, blusa blanca, falda ancha y azul como el fondo que el cielo te otorgaba. Y el mar en tus ojos, en tu risa, entre todas las pecas de tu cuerpo, entregada a mis manos de entonces y siempre a la eternidad de mi recuerdo.
La imagen de una de playa de Cádiz se parece a mis recuerdos (la he encontrado en http://hoteles.muchoviaje.com)
Poema de Magdalena Lasala
De Magdalena Lasala en su libro "Todas las copas me conducen a tu boca" de la editorial Huerga Fierro (2000) el poema LLUEVE
Llueve porque me llamas. Por eso llueve quedamente, porque las gotas susurran palabras tuyas y la persistencia de su canto quiere besar mis huérfanos labios. Llueves sobre mi torre, has hecho que acabe el día para cubrirme de amor sigiloso, húmedo y voraz como la madrugada que quise beberme en tu copa. Bayona es hermosa aunque ordenes que duerma bajo el gris de tu levedad. Volverás como si nada, como si no existieran los minutos sin ti, como si el vacío de añorar tu voz fuese un sueño. Yo fingiré que te esperaba alegre y que las horas y los azules de Bayona eran bastantes para olvidarte. Pero cerraré los ojos sobre tu boca y todo quedará dicho, todo quedará entendido.
Después de arder
Después de arder en las calles como los crepúsculos que deshabitan el horizonte, tu cuerpo desnudo reflejaba la luz de la luna llena y la ardentía del mar océano, y en suntuosa ofrenda, creciendo en el silencio de la noche, ofreciste al deleite de mis manos y al húmedo renacer de mis labios.
Poema de Manuel Vilas
Nuevamente de Manuel Vilas y su libro "Las arenas de Libia" el poema titulado CONVERSACIÓN:
Si de nuestros agravios... G. A. Bécquer
Sin rencor no hay poesía, me dijo alguien. Claro que la hay, le respondí, aduciendo el largo beso de cuantos amantes fueron de la historia.
Luego, en casa, bajo la lámpara de alcoba, entendimiento se añadía al juicio de mi amigo. Pues muchas veces me traicionaron con indelicadeza, y otras con crueldad me olvidaron, y entonces ¿ de qué escribir si no?
He sido
He sido la urdimbre de la noche. Entregado al salado sabor de tu boca mi cuerpo ha olvidado el sueño, se ha dejado tentar por tus labios y el húmedo deseo que susurran. . Poema de Jaime Sabines
Enviado por mi amiga Magda, otro poema de Jaime Sabines, titulado "No es que muera de amor, muero de ti"
CatínCrisol donde se refina el cobre para obtener las rosetas. (R.A.E.) Poema de Pablo Neruda
Entre los CIEN SONETOS DE AMOR de Neruda los hay especialmente hermosos, este es uno de ellos, el nº VII
"Vendrás conmigo"- dije, sin que nadie supiera dónde y como latía mi estado doloroso, y para mí no había clavel ni barcarola, nada sino una herida por el amor abierta.
Repetí: ven conmigo, como si me muriera, y nadie vio en mi boca la luna que sangraba, nadie vio aquella sangre que subía al silencio. Oh amor, ahora olvidemos la estrella con espinas!
Por eso cuando oí que tu voz repetía "Vendrás conmigo" - fue como si desataras dolor, amor, la furia del vino encarcelado
que desde su bodega sumergida subiera y otra vez en mi boca sentí un sabor de llama, de sangre y de claveles, de piedra y quemadura.
Se despertará el huracán
Se despertará el huracán, vendrá con tanta fuerza que apenas quedarán nuestros nombres sujetos a la fina sombra de nuestros cuerpos. Todas las palabras se irán arrastradas al fondo del recuerdo. No seremos más que unas huellas de arena donde buscar el jeroglífico, o el acaso dormido de una hermoso verso, hollados por las manos expertas del futuro.
Para Gavina...todavía queda mucho tiempo para el día del huracán. MemeYa había realizado un meme sobre un libro, en fin Jio me manda otro y yo que soy buen mandado lo hago. El libro es “La realidad y el deseo” de Luis Cernuda. Resulta que la página 123 es un dibujo (ja), así que me voy a la 125, que es una pequeña introducción al libro “Donde habite el olvido” y no se puede sacar párrafos, escribo pues lo que hay: Como los erizos, ya sabéis, los hombres un día sintieron su frío. Y quisieron compartirlo. Entonces inventaron el amor. El resultado fue, ya sabéis, como en los erizos.¿Qué queda de las alegrías y penas del amor cuando éste desaparece? Nada, o peor que nada; queda el recuerdo de un olvido. Y menos mal cuando no lo punza la sombra de aquellas espinas, ya sabéis.Las siguientes páginas son el recuerdo de un olvido. FotoPoema - 54![]()
Cada vez que vuelvo doy un rodeo y paso por delante de tu antigua puerta. En esa puerta tracé con tiza roja tu nombre envuelto en mi sombra. Qué ímpetus, qué ansias, cuánto dolor nacía de tu ausencia, sueño arrollador que la juventud arrastra. Dejó el tiempo sus alforjas de sal junto a la herida abierta. Tu silencio y mi orgullo al fracaso nos vendieron porque nunca tu cuerpo y el mío se encontraron en una noche para reconciliarse.
© fotografía 2007 Miguel Angel Latorre Que poso de silencio¡Que poso de silencio trae el agua en su largo camino hacia el olvido! Nacidas de la lluvia y la tormenta mis huellas son húmedas palabras que buscan todas las razones. Me deshago en el tiempo, poco a poco se apodera de mis ojos. Mi mirada ya no es sólo mía ya que su mano se une a mi lamento silencioso.
Tú estas sintiendo el beso que mis labios te dan en mitad de la callada noche y juntos erizamos las olas de este mar desplegado con el poder de la pasión y del deseo, entregados al juego inconstante del amor y de la vida. Sin embargo, recuerdas las luces de la infancia y la eternidad inabarcable de las horas, cuando soñabas con el amor de un hombre imposible, y en cada rincón de tu nostalgia, donde ensalzas la larga tibieza de los veranos y el aroma marino que recorre tus venas, comparas la realidad con las vanas ilusiones que albergabas en tu cuerpo de niña.
Mientras nos besamos y somos uno solo en la piel que nunca olvida los versos y las palabras, nos disolvemos en el cercano pasado, convirtiéndonos en polvo y arena en nuestra memoria. Y somos sólo tiempo, amor, tu cuerpo y el mío, sólo tiempo indefinido en el largo amanecer.
CauroNoroeste, viento. (R.A.E.) No siempre puedo decirtelo con palabras
No siempre puedo decírtelo con palabras. Hay silencios que arden como sarmientos en las noches calladas, iluminados por la emoción que los contienen. No siempre puedo tocarte con mis manos, ni sentir tu piel, suave seda que empaña mi deseo. Ni mis miradas, a veces, son tan claras y diáfanas como la fuente de la que manan cuando mis ojos te miran. Y aunque los besos que te doy son más voraces que otras veces y parece que el aroma de un sueño tórrido los preceda, el dolor, en esos días, me deshace con su abanico de piedra, con su negro soplo me vierte en la penumbra y ya no soy yo el que te ama, soy su sombra... En esos días ten tu alma dispuesta a la vigilia y tenme cobijo en tu regazo, amor, entregado a ti y a la noche.
Poema de Magdalena LasalaOs pongo un nuevo poema de Magdalena Lasala de su libro "Todas las copas me conducen a tu boca",
Sé cómo es la Vía Láctea. Es una línea de estrellas que va desde mi pecho hasta tu boca. Puedo saber qué sienten las luces de su ruta hechizadas por el resplandor que las llama desde tus ojos. Hoy puedo recorrer los caminos más largos que separan de ti mis sueños sin descanso y saber cómo anhelan las puntas de mis dedos alcanzar el límite leve de tu piel en silencio. Sé de los abismos en que sucumben los deseos y sé de las fronteras que cercenan los pasos, de los vuelcos donde las palabras se queman, y del llanto que apaga el destello de la luz anhelada desde lejos. Pero hoy puedo encender todas las estrellas del cielo con mi sonrisa sembrada de tus dientes, hoy puedo sortear las fuentes imprevistas y destrenzar dulcemente las fronteras, encender unas luminosa hoguera con mi cuerpo y danzar en honor de la noche en que tejí una esquina de tu tiempo. Hoy sé qué siente la luna mínima entre dos amantes y sé cómo los tejados más altos aguardan el atardecer del sol más ardiente. Hoy puedo salvar al mundo con mi sonrisa recordando el despertar de un milagro que dormía entre un viernes y un sábado. Unas olivas negras
De mi infancia no hay ningún recuerdo que me devuelva la fragancia de un limonero, ni la fresca sombra de un patio con el silencio compartido de su fuente. Hay, si acaso calles en cuesta y empedradas, otras de tierra y ciemo de las caballerías. Había gatos que siempre se perdían al lado del brasero, -aquello era frío en el invierno- y una cadencia de mansedumbre con que la pobreza alineaba los días. Oigo todavía los gritos, las peleas con piedras, duelen las cuqueras, los ronchones en las piernas, el doloroso trabajo del campo con sus tareas milenarias. Bendigo el descanso de las noches de verano sentados a la fresca mientras los vecinos murmuraban sus sueños, y recuerdo a las personas que se cruzaban ante mis ojos, pobres buscadores de la vida, hombres de leyenda: afiladores gallegos en sus herrumbrosas bicicletas, vendedores ambulantes de peces de río gritando su mercancía -¡ barbos, carpas, madrillas frescas! - buhoneros, estañadores y reparadores de paraguas, figuras oscuras de miradas centenarias que los niños mirábamos con miedo, vareadores de colchones de flexibles varas, y vendedores de olivas con sus capazos de cuerda colgados al hombro... Retengo en mi memoria las sopas rojas de calabaza y las meriendas, pan con vino y azúcar, o con porciones de chocolate terroso que me daba la abuela, y las olivas negras de Belchite, relucientes, comidas a pares porque traían buenos sueños.
Victor Juan compuso el otro día un post sobre las olivas negras que trajó a mi cabeza un montón de antiguas memorias. CausídicaCrucero de iglesia. (R.A.E.) Poema de Manuel Vilas
Manuel Vilas en su libro "Las arenas de Libia", nos presenta este poema tan evocador titulado INVIERNO EN LAS MONTAÑAS.
Las grandes canciones del alba, la nieve en el azul y las rocosas ermitas donde guarecerse hasta el mediodía, los pasos de la tormenta, los viejos senderos y los helados letreros caídos, con nombres sonoros, son el festín de los salones de invierno, entre montañas.
También la nieve envejece en los inmensos prados. Se aja, se endurece, la blancura tornase una amarillenta mansedumbre, y un barro mortuorio entristece la mirada.
Quienes como yo adoráis la nieve, rezad por ella en las montañas, porque baje pura y elocuente en honda quemadura del cielo y del invierno. No he logradoEn la arena la victoria dejó sus pies perdidos.
Pablo Neruda
No he logrado dejar el barro de mis húmedas huellas, ni siquiera puedo olvidar los campos donde el verde trigo se mece en las mañanas que arrastra abril y donde ya las amapolas se hacen eco de la vida. Apenas puedo hablar, cuando mis ojos siguen las estelas de las olas y se ilumina mi pequeño mundo con el azul desnudo del horizonte, mientras las gaviotas siguen deshaciendo el silencio del océano. Veo en los crepúsculos resquicios de un mundo que se abate ante mis ojos, ardiente batalla, que nunca acaba, entre la luz y la sombra creando renglones de majestad al lejano universo y a la cercana luna. Todo en lo que habito trae en su mano el milagro, palabras, silencios, amores, soledades se desgranan ante la urdimbre de los años y sólo el tiempo, infatigable, nos sucumbe con sus versos de arena. Él siempre se olvida que de antemano tiene entregada la victoria.
Un concurso con fotografía![]()
María Manuela anima en su blog a la participación en un concurso de relatos que acaso se confundiera con otros tantos si no fuera por su original y arriesgado planteamiento: el relato debe construirse a partir de una foto que los organizadores proponen. Es una fotografía realizada en 1907 por Arturo Cerdá: ”El tiempo se detiene en el estudio del pintor granadino José Mª López Mezquita mientras observa junto a José Mª Rodríguez Acosta como Arturo Cerdá, inclinado tras su cámara fotografía a la modelo; ella posa sentada en un diván, desnuda, cubierta con unos velos”. Es una fotografía muy hermosa, muy sugerente y un tanto enrevesada. Da juego. Para quienes les pueda interesar, hay información en una nota de prensa de la fundación convocante, y también en las propias bases del concurso.
Bloggellón 5.0: con todas las bendiciones...![]()
Foto: José Antonio Melendo ;). La noche tiene su simiente
La noche tiene su simiente, su ley, sus raíces y arboladas hojas. Su silencio perfuma el aire con la ingravidez de las estrellas y la hermosa soledad de la luna.
CavedioPatio de la casa entre los antiguos romanos. (R.A.E.) Poema de Luis CernudaDe Luis Cernuda en su libro "Un río, un amor" (1929) el poema Daytona
Hubo un día en que el día no engañaba, En que sus manos tristes no sostenían un cuervo Indiferente como los labios de la lluvia, Como el rojizo hastío. Mas hoy es imposible Buscar la luz entre barcas nocturnas; Alguien cortó la piedra en flor, Sin que pudiera el mundo Incendiar la tristeza.
Sólo un lugar existe, cuyos días Nada saben de aquello, Aunque todo allí sea mortal, el miedo, hasta las plumas; Mas las olas abrazan A tanta luz aún viva.
A tanta luz desbordando en la arena, Desbordando en las nubes, desbordando en el tiempo, Que dormita sin voz entre las ramas, Olvidado fantasma con su collar de frío.
Mirad cómo sonríe hacia el amor Daytona.
Hay noches en que el amor agoniza
Hay noches en que el amor agoniza bajo el peso inconfundible de la soledad. El dolor reúne los silencios y con su abanico derrama todas las estelas de los sueños rotos, todas las nostalgias, todos los miedos.
Sólo el vuelo blanco de las palomas del alba va deshaciendo lentamente el azulado lamento mientras tus ojos buscan en los suyos la caricia y la esperanza del rocío.
FotoPoema - 55![]()
He olvidado decirte que amaneces todos los días en mis ojos protegida por los sueños de la noche. Caricia de tus manos y tus labios rodeando las primeras palabras de tu boca con el suave aleteo de los pájaros. Hay una sabara desnudando la mañana. Cubre tu corazón y el mío. Bosques de adormecidas hayas, con el casi perfecto abrazo del rocío. Pero tu cercanía me da fuerzas y esperanzas para hacer de este día de invierno y frío un nuevo milagro que siempre recordemos.
© 2007 fotografía Miguel Angel Latorre. Poema de Luis Cernuda
De nuevo de Luis Cernuda y "Un río, un amor", el poema NO INTENTEMOS EL AMOR NUNCA Aquella noche el mar no tuvo sueño. Cansado de contar, siempre contar a tantas olas, Quiso vivir hacia lo lejos, Donde supiera alguien de su color amargo. Con una voz insomne decía cosas vagas, Barcos entrelazados dulcemente En un fondo de noche, O cuerpos siempre pálidos, con su traje de olvido Viajando hacia nada. Cantaba tempestades, estruendos desbocados Bajo cielos con sombra, Como la sombra misma, Como la sombra siempre Rencorosa de pájaros estrellas. Su voz atravesando luces, lluvia, frío, Alcanzaba ciudades elevadas a nubes, Cielo Sereno, Colorado, Glaciar del Infierno, Todas puras de nieve o de astros caídos En sus manos de tierra. Mas el mar se cansaba de esperar las ciudades. Allí su amor tan sólo era un pretexto vago Con sonrisa de antaño. Ignorado de todos. Y con sueño de nuevo se volvió lentamente Adonde nadie Sabe nada de nadie. Adonde acaba el mundo. CeciasViento del nordeste. (R.A.E.) Tras de tu cuerpo se va el míoTras de tu cuerpo se va el mío, como una sombra se quiebra la noche en el largo jardín de nuestra cama. Arden los faroles y tiemblan los surcos en el instante perfecto de un gemido, lágrimas azules en tu boca. No hay piel que pueda derribar estas montañas, este mundo de enrojecidas siluetas donde en el aire se respira la fragancia de los sarmientos y el tiempo se detiene para ver soñar a una caricia.
Puede ser ese hombre![]()
Puede ser ese hombre ahuyentando el silencio, quizás el último que retuvo tu respiración y te hizo sentir el quebrado surco de los juncos, y la húmeda saliva de su voz te arranco los gemidos que nunca olvidarás. De ese amor, hoy imposible, el río retiene tu recuerdo, y la noche guarda en su regazo las pequeñas maldades de tu mente. © 2007 fotografía José Antonio Melendo Poema de Magdalena LasalaYa conocéis poemas de Magdalena Lasala, de su libro “Todas las copas me conducen a tu boca” este es el último del libro.
A ti, mi bella amante furtiva, vaya el homenaje de mi equilibrio hallado en tu presencia enlazada como hilos de un encaje en las palabras tuyas y en tus silencios, en los besos y en las copas, en el temblor de tu duda y tu certera dentellada, suculentos ingredientes del menú donde elijo cada día un plato apto para mis ansias. A ti, mi amante adorada, sutil dríade candente sobre agendas y calendarios, hespéride acogedora y al punto distante, a ti, te debo tanto, mi amante ignorada, hermana del oráculo inescrutable que creció conmigo, hambriento amor. A ti, amada, vaya mi dedicación eterna, mi voz sumisa mejor modulada, vaya la curva más perfecta de mi entrega para ti, excelsa, la reverencia de mi alma domada por tu majestad; a ti, amada amante mía, vaya tanto amor que siembra en mi pecho tu sonrisa más queda, a ti regrese tanta dicha que la más leve señal de tu deseo sobre el mío, en mí, causa. CécuboVino célebre en Roma antigua, que procedía de un pago del mismo nombre en Campania. (R.A.E.) Porque te amoPorque te amo, amo a todas las mujeres. En todas te busco, a todas te comparo, y al amarte sólo a ti a todas, un poco, las amo. |
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