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Se muestran los artículos pertenecientes a Noviembre de 2006. Sin ti (ella sabe de quien hablo)Sin ti, de mi no quedará nada, si acaso mis palabras esparcidas en el lecho de la hermosa ría de tu vida, entre el limo del adiós y del olvido. Una vieja barca hundida en la arena, subiendo y bajando al ritmo incesante de olas y mareas.
CaireDinero, principalmente el ganado por una prostituta. (Germanía). (R:A.E.) Poema de Rolando MixDe Rolando Mix otro poema de su libro RÍO DE AMOR, el titulado "Al irte":
La eternidad duró lo que la noche dura. Impreso permanece tu color rojo fresa en el sabor que abandonaste en mi garganta. Al relamer ese tiempo se hace agua la boca, no se completa el ciclo si falta tu presencia. Al irte, lentos transcurren los segundos. Tú, te difuminas en penumbras. Tu aspecto se disuelve en las sombras. Para alumbrarte siento el resabio de tu fogata seductora. Te alejas, petrificada estatua, impávido panal, el instante colmado empieza a adormecerse. Descontenta entender el vuelo de los pasos yendo desde el apego hacia el ropero cerrado. Vestidos a destiempo se ruboriza el aire. Falla el fuelle de pliegues para ocultar desgarros. Se sangra al desistir. Es un deseo despojado.
Ven a miVen a mi, enciende las antorchas, que arda la selva de la noche. Todo su silencio nos admira, esperando ser susurro, murmullo de amantes, que no teman ni al tiempo ni al olvido. CalabreEn el mar, cable, maroma gruesa. (R.A.E.) Poema de Carlos BozalongoCarlos Bozalongo en el epílogo del libro de Rolando Mix escribe un hermoso poema:
Més fort que la mort és l,amor
Porque el amor también Tiene uñas labios heridas
Porque persigo un cuerpo interrogante Porque más allá de los límites Borrosos de mis dedos La carne azul del mundo está llamando
Porque para que yo fuera he sido Multitudes vertidas en torrente Porque para que vaya a ser He de encontrar mi cauce en el tumulto
Porque para llegar crucé tantos ríos Crucé un río azul De lágrimas que abrió mis ojos Un blanco caudal de leche sagrada Una roja ola de sangre Derramada de cuna en cuna
Porque pongo en juego la vida Cada vez que muero y apuro La copa de tu cuerpo hasta las heces
Porque amo todo lo que con la sangre Entra o sale Amo la cifra de tu cuerpo Que te donó la madre La traza de los pasos de tu danza Sobre la tierra fértil La letra dura la pisada Del hombre en la carne del tiempo Los remolinos ácidos De la memoria
Porque he probado tu sabor Porque tu piel está en mis dedos Porque tendrá tus ojos Mi cuerpo renacido Porque tus manos serán alas Para está larva empecinada Porque está ya en mí tu sabor Está en mi lengua
Porque río de amor Porque todos reímos Ante el cadáver del mundo Porque reímos hasta la raíz Última hasta el nacedero Porque amo la vida incluso en la muerte Porque soy mix soy mezcla arrebatada Por tu cuerpo o el mío por La sangre y la leche en que hemos fermentado Porque ya no soy pero he de ser
Amo, muero, escribo.
Ólvega, invierno de 2003 He recorridoHe recorrido los largos paramos de la soledad. Cruzado las noches, enredado con las serpientes que escudriñan los sueños. Alimentado el rincón de los silencios, con mis miradas perdidas en horizontes lejanos. Todo eso fue antes que tuviera la senda de tu cuerpo entre mis manos, y que tu voz sonara en mi lecho como el canto iluminado de los astros. La armoníaLa armonía en la vida es un milagro abierto a la noche.
Este renglón lo hemos realizado entre Libertad y yo, después de una conversación en su blog, como me gusta el final, aquí lo dejo. CalamocanoDicese de la persona que está algo embriagada. Que chochea. (R.A.E.) La última puerta![]()
Me dejaste en el recuerdo como el último reducto de tu esperanza. La última puerta que abriría de nuevo tu vida. Pero cuando lo intentaste y miraste dentro, sólo la sombra de mi amor te esperaba.
*El fotógrafo José Antonio Melendo me ha enviado unas hermosas imágenes para que disponga de ellas en este blog. Así voy a hacerlo. Esta es la primera. © 2006 fotografía José Antonio Melendo. Poema de Magdalena LasalaDe Magdalena Lasala, escritora nacida en Zaragoza, en su libro de poemas LOS NOMBRES DE LOS CIPRESES QUE CUSTODIARON MI RUTA (Huerga Fierro editores, 2004) el que aparece en la contraportada (XIX The Sun II):
Voy en busca del lugar donde desearé morir. El pasado no sirvió de nada. Pero hay un mar que recogerá mi cansancio con mansedumbre de viejo amante, mi cuerpo desnudo se dejará acariciar sin prisa, sin nada más, y se hará de noche y no querré más versos, ni más flores. Ese lugar existe y tiene una casa que da al mar, donde veré ponerse el sol sobre el dichoso olvido y la paz del perdón de la vejez y la piel sosegada. Hoy viajo en su busca. Es lo único que quiero encontrar.
Para más información de su extensa obra: www.magdalenalasala.com FotoPoema - 42![]()
Otoño I
Del rumor de las hojas creció el sueño del bosque. Hoy paseo por sus sendas como el olvido, dejando señales y huellas entre la hojarasca dormida.
© 2006 fotografía Miguel Angel Latorre CaleteroEn germanía, ladrón que entra en una casa por una puerta abierta. (R.A.E.) ¿Qué nostalgia nos unió..¿Qué nostalgia nos unió aquel atardecer de primavera?. Tus ojos buscaban el último arrebol y mis manos querían conservar el tesoro del rojo crepúsculo huidizo. Desde entonces, cientos de veces hemos reverdecido la luz guardada en nuestros cuerpos, luciérnagas alumbrando el último rescoldo de la noche. CaligíneNiebla, oscuridad, tenebrosidad. (R.A.E.) Poema de Pablo NerudaDe Pablo Neruda y de sus afamados " Veinte poemas de amor", el Nº 2
En su llama mortal la luz te envuelve. Absorta, pálida doliente, así situada contra las viejas hélices del crepúsculo que en torno a ti da vueltas.
Muda, mi amiga, sola en lo solitario de esta hora de muertes y llena de las vidas del fuego, pura heredera del día destruido.
Del sol cae un racimo en tu vestido oscuro. De la noche las grandes raíces crecen de súbito desde tu alma, y a lo exterior regresan las cosas en ti ocultas, de modo que un pueblo pálido y azul de ti recién nacido se alimenta.
Oh grandiosa y fecunda y magnética esclava del círculo que en negro y dorado sucede. erguida, trata y logra una creación tan viva que sucumben sus flores, y llena es de tristeza.
Para Lamima
La pared![]()
De esta derrota no hemos abierto ningún camino nuevo. Tú y yo, hemos sido vencidos por el tiempo, la atonía, o el mero placer de llevarnos la contraria.
© 2006 fotografía José Antonio Melendo CalinaAccidente atmosferico que enturbia el aire y suele producirse por vapores de agua. (R.A.E.) Aún guarda el otoñoAún guarda el otoño el aroma perfecto de la vida. Recorres en silencio los solitarios campos, oyes el trino de los últimos pájaros, mientras el viento húmedo te arrastra con un escalofrío, y en el horizonte el azul se desborda en violentos grises. Pero no importa, las flores buscan en tus ojos una cálida mirada, el rincón del recuerdo donde vivir eternamente. CalipicoDicese del ciclo lunar equivalente a un período de 76 años, ideado por el astrónomo griego Calipo para corregir, cuadriplicándolo, el áureo número. (R.A.E.) SientoSiento el humilde llanto de la lluvia, de esa luz que se escapa en cada gota, un clamor silencioso que me llama desde que el cielo se abandona. CalivoRescoldo. (R.A.E.) Casi te he vencidoCasi te he vencido en la lucha continua de olvidarte. Tendido en el regazo que me ofrece el alba, veo alejarse tu sombra siguiendo el largo reguero de la huidiza noche. FotoPoema - 43![]()
Otoño II
Vengo de la espera y mis susurros los arrastra el viento. Entregado a la lluvia, en el barro de tus sendas mis huellas se acumulan, convirtiendo mi paso en una larga despedida.
© 2006 fotografía Miguel Angel Latorre. CaloncheBebida alcohólica hecha con zumo de tuna brava o colorada y azúcar. (R.A.E.) Poemas de Carlos BozalongoDe Carlos Bozalongo en su libro "Los dichos de la mano", dos poemas: Blancaflor
Callamos Mis dedos hablan Mientras bebo de tu boca El licor de tus palabras
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Silencio
Para cuando no me oigas Mis dedos tejen Este tapiz de dichos Esta oscura anatomía Del decir Este juego de manos Del pensamiento. Poema de Magdalena LasalaDe Magdalena Lasala en su libro "Los nombres de los cipreses que custodiaron mi ruta" el poema "El sueño de Firenze":
Contemplaba iluminados tus ojos En aquellas tardes de invernadero. Firenze salía al recuerdo con luces ocres sobre sus puentes. Eras bello, bello sobre mis risas dulcificado tu perfil a contraluz dentro del coche conduciendo a ningún sitio. La tierra endurecida nos recibía secretamente felices agradecida de nuestras presencias que la hacían feliz a ella. Le prestábamos algo de la hermosura que nos sobraba durante unas horas. CalumbrientoMohoso, tomado del orín. (R.A.E.) Semilla de nocheSemilla de noche, tu mirada guarda el silencio que arrastra la lluvia. Y sin embargo, siempre me habla de azules sueños, donde caben todas las palabras y se encienden todas las estrellas. La fuente![]()
De esta fuente seca surgió la fuerza de mi amor y el deseo inabarcable por tu cuerpo. Hoy, al contemplarla, enhebra el aire ecos de otros tiempos, pero el viento ya no trae tu nombre, sólo sal y arena prendidas a mi alma.
© 2006 fotografía José Antonio Melendo. CallizoCallejón, calleja, callejuela. (R.A.E.) Poema de David GonzálezDe David González y su libro REZA LO QUE SEPAS de editorial Eclipsados, el poema AZUL, CASI TRANSPARENTE :
Soy un ángel, le dijo una voz al oído. Ella, Tralalá, dio un respingo, luego volvió la cara le miró de refilón. Después, dejó la copa sobre la barra, se dio la vuelta y le miró. Todos le miramos. Hasta la camarera, que dejó lo que estaba haciendo (poner los vasos a recudir) para mirarle a los ojos, que eran azules, casi transparentes. Soy un ángel. Está mal que yo lo diga, pero es la verdad : sí que lo parecía, parecía un ángel talmente, un ángel de catecismo, de estampa. Iba de blanco. El cabello, dulce. La mirada, ya lo he dicho: azul, casi transparente. Era un ángel. Solo le faltaban las alas. Bueno y el aro, el aro también, sobre la cabeza. Soy un ángel. Tralalá cogió su copa y dio un sorbo y luego, señalándole con el vaso, nos dijo: Que me está contando este capullo, este manguta, que es un ángel. Lo soy. Entonces, Tralalá, ya no pudo aguantarse más y se empezó a descojonar. Era una risa desdentada, desagradable y degradante: al ángel le cortó, metafóricamente hablando, las alas, y otra cosa también... y a nosotros, tuvo la facultad de devolvernos a la vida real: domingo, dos de la tarde, en el bar sin fin, de doblete, de drogas hasta las cejas, anajabados y con una galla que se lo hacía con quien fuera con tal que la invitasen a un tiro de farlopa ...... En otras palabras: todo menos ángeles.
Notas de autor: Tralalá: El nombre es un homenaje a Hubert Selby Jr. y su novela "Última salida para Brooklyn" Anajabados : Sin dinero Galla : Lumi Farlopa: Cocaína TuvimosTuvimos la ciudad entregada al ritmo indolente de nuestros pasos. Nadie nos conocía, y nuestras figuras eran sombras que apenas inquietaban. Toda la ciudad entregada al sutil resplandor de tu mirada, como una extensa llanura de milagros.
CamándulaRosario de uno o tres dieces. Hipocresía, astucia (tener muchas camándulas). Camáldula (Orden monástica fundada por S.Romualdo en el s. XVI bajo la regla de S.Benito en la Toscana. (R.A.E.) FotoPoema - 44![]()
Otoño III
Derrotado mi canto como un pájaro en el crepúsculo, hay palabras que arrastran su melodía rota. Deshecha la armonía, sólo la noche iluminada vigila con sus azules ojos el quebrado paso de mi vida.
© 2006 fotografía Miguel Angel Latorre ¿Quién?¿Quién ha disparado los sueños, los imprecisos derroches de palabras, el lamento de una guitarra entre las manos de un anónimo cantor? CamanoncaTela antigua para forrar los vestidos. (R.A.E.) Golpes de mar, de Antón Castro![]()
Antón Castro, escritor y periodista, presenta hoy en Madrid su libro Golpes de mar, editado por Destino, en su colección "Áncora y Delfín". Recoge 16 relatos escritos, como el mismo Antón Castro ha contado, a lo largo de muchos años. De veintitrés años. Es un libro, pues, sin duda vivido y será necesario revivirlo en la lectura. Su autor ha dejado que nos asomemos a esos relatos a través de algunos fragmentos que nos ha regalado en su blog: El paseo de la viuda; Ballenas; Una lección de fotografía; Alba de Deus; El jardín después de la lluvia. Todos de hermosos títulos. Y en todos apunta esa colmatación del lenguaje que sólo el tiempo y la mirada atenta consiguen finalmente. La editorial nos cuenta ésto del libro: "Un libro ente los relatos y la novela que indaga en el alma de unos personajes surcados por la mar, la soledad y el amor. Este libro es mucho más que historias de mar, de personajes recios y sensibles, de amores y de vidas saturadas de salitre. Traspasa el relato de naufragios, de esperas y de redes. Golpes de mar es un conjunto de relatos que rota en torno a una población pesquera de las costas coruñesas en el que los personajes pasan de un relato a otro, ganando o perdiendo protagonismo, y nos dejan ver unas entrañas que Antón Castro desmenuza con alta pericia literaria. Con un estilo desnudo y sin superfluos afeites, Golpes de mar está tejido con una prosa de contundencia conmovedora y de una belleza deslumbrante. " Buena andadura, pues, a Golpes de mar y a su autor. (Este texto está hecho al alimón con Luisa Miñana, Pandeoro) CambaleoCompañia antigua de la legua, compuesta ordinariamente de cinco hombres y una mujer que cantaba. (R.A.E.) Nota. No penseís que he escrito la palabra legua y quería decir lengua. En mi adiósEn mi adiós camina el último refugio de la noche. No hay sombras perennes que no sueñen en que un día llegará hasta ellas el hermoso y dulce beso de la luz . Poema de César Antonio MolinaDe César Antonio Molina, en su libro "El fin de Finisterre", Torre de Hércules:
En la noche siega la hierba de oro.
Siluetas perdidas viven de su vida, como yo, y las estrellas fugaces que van cual surco abierto en la espuma del mar tras los buques. Se diría que su ojo, al que ilumina la esperanza, también brilla eterno en la otra orilla.
Hemos reconstruido nuestros sueñosHemos reconstruido nuestros sueños y el mundo sigue girando en su silencio ocre. Cabe tu mano en mi pecho, piel con piel, apenas somos una sombra entregados al fuego del deseo. Como si una caricia hablara, tengo todas tus palabras escritas a lo largo de mi espalda, y lágrimas azules han nacido al paulatino paseo de tu mano por todos los rincones de mi cuerpo. Así nos descubrirá el alba, tendidos, iluminados por la ardentía nocturna que en nuestro lecho dejo la noche. .CambarínDescansillo, meseta o rellano de la escalera. (R.A.E.) FotoPoema - 45![]()
Otoño IV
Es como el sueño eterno. Miro los campos vestidos de ocre al amanecer. Se atisba la sabara encadenando las viñas y el rojo sosegado de una tierra dormida.
*© 2006 fotografía Miguel Angel Latorre.
CambujMascarilla o antifaz. Capillo de lienzo que ponen prendido a los niñospara que tengan derecha la cabeza. (R.A.E.) RenglonesDejo abierto el camino de la tarde, trae siempre un aire a nostalgia conocida.
Sueño y soledad, nada hay ya de ti en mis estantes.
Recorre las horasRecorre las horas una sombra silenciosa, un verso herido entre las mareas del océano. Tu eres la luz de un faro secuestrada por mis manos, pidiendo con tu lamento ser, de nuevo, el beso perfecto que ilumine el horizonte de la noche. CamenaMusa, deidad de la poesía. (R.A.E.) Cabía la esperanzaCabía la esperanza en el mero deleite de tu sonrisa inquieta. Hurgábamos el azul sosegado que enmarcaba el horizonte, mientras los barcos, poco a poco, traían sus estelas de gaviotas y sus bodegas llenas de sueños hasta el minúsculo puerto, que empezaba a despertar al ritmo ronco de las sirenas. CamoncilloTaburete pequeño de estrado. (R.A.E.) RenglonesYo no soy nada, si acaso un suave gozne de la oscuridad.
Guardan las estrellas enigmas que en las noches azuladas nos susurran. FotoPoema - 46![]()
Otoño V
Será el vino fecundo y aromático elixir en nuestros labios ávidos. Ahora es soledad, gemido de viñas dolidas a las que el brumoso otoño deshoja su vida.
©2006 fotografía Miguel Angel Latorre Poema de Pablo NerudaNuevamente de Pablo Neruda de su libro "Los versos del Capitán" el poema titulado "El tigre":
Soy el tigre. Te acecho entre las hojas anchas como lingotes de mineral mojado.
El río blanco crece bajo la niebla. Llegas.
Desnuda te sumerges. Espero.
Entonces en un salto de fuego, sangre, dientes, de un zarpazo derribo tu pecho, tus caderas.
Bebo tu sangre, rompo tus miembros uno a uno.
Y me quedo velando por años en la selva tus huesos, tu ceniza, inmóvil, lejos del odio y de la cólera, desarmado en tu muerte, cruzado por las lianas, inmóvil en la lluvia, centinela implacable de mi amor asesino. En medio del océanoEn medio del océano, la noche no es noche, es un augurio de oscuridad suprema y un murmullo de olvidadas sensaciones. Palabras, gestos y miradas creciendo en tu piel al ritmo lento de las mareas, un sueño húmedo donde las olas son el eco de tu conciencia. No habrá derrotaNo habrá derrota detrás de la pasión. Todo nuestro silencio lo hemos sudado entregados a la humedad de la caricia. Apenas mis labios se han abierto sólo para abrigar tu cuerpo con el cálido aroma de mi boca. No habrá reproches ni lágrimas rodeando nuestra alcoba, mis manos se han saciado de palabras y han escrito en tu piel los últimos versos de la noche. No habrá más que esperar, unidos por todos nuestros vínculos, enigmático milagro que no destruye el tiempo, la llegada perpetua de un nuevo día. CándaloRama seca. Por extensión tronco seco especialmente el del pino. (R.A.E.) Poema de David GonzalezDe David González y su libro "Reza lo que sepas", el poema "La llamada del sol":
si como yo no tienes vergüenza (ni tampoco nadie que te la ponga) o la has perdido y con ella la conciencia pero todavía aspiras a tenerla (ahora que aún estás a tiempo) o a encontrarla y con ella la conciencia
entonces
un día claro de primavera a ser posible asómate a la ventana o sal fuera sal a la calle cierra los ojos con fuerza y deja que las manos del sol te limpien la cara y te la pongan roja. Poema de Magdalena LasalaDe Magdalena Lasala y su libro "Los nombres de los cipreses que custodiaron mi ruta", el poema "Pánico del espejo":
Te amé muriendo para ti cada una de mis vidas. Ardieron mis instintos en el fuego suplicando a las lágrimas que vinieran a extinguirlo, mas inyectado de amor el grito ya no sirve, ya no alerta a los perros que vigilaron nuestro delirio. Y sigo viviendo. A pesar del éxtasis. Los paraísos me mintieron, creí que había muerto contigo. DejóDejó el suave otoño su nudo de enredaderas entretejiendo raíces en nuestros pies, y a cada paso un rumor de ensortijadas hojas se dejaba oír, como las alas de los pequeños pájaros siguiéndonos en el eco del atardecer. Hoy es 25 de noviembreSer fieles a vuestro corazón y a la razón.
Hoy es 25 de noviembre, me recuerda la radio y los periódicos, algún bien intencionado blog y ciertas palabras que me trajo la noche llena de luces y brumas. Así que pongamos nuestra voz y nuestra palabra, nuestra intención y todas las voluntades para que no pase más. Hoy es 25 de noviembre el día contra la violencia domestica... (ya es triste que para cada desgracia, cada lacra de nuestra sociedad, tengamos que dedicar un día.)
CandeBlanco de color de nieve o leche. Azúcar cande (del árabe "qand" azúcar cristalizado). Para Maria Manuela. Si sólo te hubiera amadoSi sólo te hubiera amado por el calor de tu mirada o el devenir de delicias que tu cintura aventuraba, no tendría mérito el haber paseado nuestro silencio por las pequeñas calles y los recónditos parajes que guarda entre sus canales la nostálgica Venecia. Nada perduró de aquellos deseos, si acaso estos versos que traen a mi memoria tu juventud y la mía, recorriendo, las manos enlazadas, los largos crepúsculos que la ciudad y el estío nos donaba. FotoPoema - 47![]()
Otoño VI
Vienes vestida de presagios: de rojo serbal cubres tus hombros y tu falda pinta el amarillo y el naranja de las hayas. No temas, nunca esperé de ti más allá del gélido roce de tu piel y el dolor de tu voz apaciguando la espesura de las sombras.
*© 2006 fotografía Miguel Angel Latorre CaneforiasFiestas griegas en honra de Diana. (R.A.E.) RenglonesBebo el amargo acíbar y no es tu adiós sino el frío beso de la soledad.
No hay música para mi corazón, mi única melodía eras tú.
No he pronunciado tu nombreNo he pronunciado tu nombre, tan sólo mi boca ha buscado la dulce sonrisa de tu cuerpo. Húmedo verso recorrido por la caricia de mis labios. Hemos roto las horas, el desnudo porvenir de la noche, y cubierto los deseos con el quehacer de nuestras manos, mientras bebíamos, lentamente, cada una de nuestras viejas soledades. Te doy un canción (Silvio Rodríguez)![]()
Te doy una canción es el título del libro recopilatorio de las canciones de Silvio Rodríguez que en España ha publicado la editorial Temas de Hoy. Es un libro del que disfrutarán mucho todos los seguidores del cubano, porque es un libro en el que recopilan los textos de toda su discografía hasta el momento y de otras cuantas anteriores a su vida discográfica. Pero no es éste un mero catálogo de letras de canciones. Estas aparecen ordenadas en dos partes: las difundidas en años anteriores a que Silvio grabara su primer disco (Días y flores, 1975), y las aparecidas a lo largo de estos más ya de treinta años de discografía, organizadas bajo los títulos de cada disco: desde el propio Días y Flores hasta el más reciente Érase que se era, aparecido en 2006. Silvio explica en la introducción al libro que en todos los trabajos discográficos ha ido introduciendo canciones anteriores al momento de grabar, porque siempre ha tenido escritas muchas más canciones de las que ha grabado. Asegura Guillermo Rodríguez, en la semblanza de Silvio que inicia el libro, que ya antes de grabar ningún disco tenía hechas ¡más de 500 canciones! Por eso en cada canción se ha indicado el año de su realización, en unos casos exacto, en otro aproximado. Para que así el lector pueda recolocar la biografía artística de este inmenso trovador y poeta. La semblanza de Guillermo Rodríguez evoca bellamente los comienzos de Silvio, el desarrollo de su trabajo hasta llegar a "Unicornio", el disco quizás con el que logró ya un eco popular definitivo. Nos cuenta su admiración juvenil por la música de los Beatles, pero también de su conocimiento y desarrollo de la música popular cubana: habaneras, danzones, guajira, son, bolero - de la que ha nutrido sus composiciones. Habla igualmente Guillermo Rodríguez de los buenos años del Grupo de Experimentación Sonora del Instituto del Cine cubano, a donde acudía Silvio y otros muchos como Pablo Milanés, Sergio Vitier, Leonardo Acosta, etc, y habla de más cosas muy interesantes, como la utilización del lenguaje simbólico que Silvio hace en sus textos con gran maestría. Por su parte, Silvio Rodríguez habla de algunas anécdotas, de lo que son para él y en su vida las canciones, de sus gustos literarios (José Martí, César Vallejo, Saint John Perse...). El libro tiene la delicadeza de los cuentos y la seriedad de las colecciones. Es claro, gordito, y hermosamente ilustrado con viejas y nuevas fotografías hechas por el propio Silvio además de otros autores, y con entrañables dibujos del trovador, como él quiere que le llamen.
*(Este texto aparece también en Pandeoro, de Luisa Miñana) CanistroCesta de junco, de la cual se servían los antiguos en sus fiestas públicas (R.A.E.) Noviembre
Y aunque el otoño lleve en sus pliegues el largo preludio del invierno y los fuegos de las noches deban arder con voces más profundas, siempre quedará el misterio, el largo milagro de este sueño de noviembre, el olor de un retazo de hierba fresca y el sutil aroma de las flores recién cortadas. Se desprende el otoñoSe desprende el otoño de su oro, púrpura amada en el sarmiento, derrumbado sueño de un amor lejano.
Viene tu sombra a mis palabras como cilanco abandonado tras el retorno de un río. Nada dejamos oculto, entregados el uno al otro, en ese amor sin sutilezas donde nace la lluvia y la tormenta. Mi corazón siguió tu paso, anhelando la huella de tu risa y el largo anochecer de nuestros cuerpos. ¿Qué hizo de la alegría un pozo de penumbra? Tránsito que el alma encadenada pregunta al viento y a sí misma, tras la ausencia y la nostalgia.
Volvió a escaparse entre mis manos el tendido noviembre en su recuerdo, acíbar bebido en el silencio de unos versos. .CanopeVaso que se encuentra en las antiguas tumbas de Egipto y estaba destinado a contener las vísceras de los cadáveres momificados. (R.A.E.) FotoPoema - 48![]()
Fuego I
Ausente de ti, vivo hundido en el peor de los infiernos. Sigo este rastro iluminado que me ata con su branza a la diaria eternidad de recordarte.
© 2006 fotografía Miguel Angel Latorre |
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