Voy entre los verdes trigales
Voy entre los verdes trigales y las azuladas flores del lino,
como si un mar salvaje me llevará consigo,
se humedece el aire con la cercana tormenta
y en mis palabras como hojas de enredadera sales tú,
tejiendo los versos con invisibles hilos
entre tus manos sabias.
Debo alcanzar la luz,
el preciso enlace entre tu sonrisa y el atardecer,
desearte sólo es un lamento más
y tu piel y la mía se conocen tanto
que a veces los silencios germinan en mi boca
con el sabor marino del ámbar
haciendo de la noche un rumor incontestable:
la marea oceánica en su errático viaje recorre nuestra alcoba.