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fernandosarria

Poema de Pablo Neruda

De Pablo Neruda y de sus afamados " Veinte poemas de amor", el Nº 2

 

En su llama mortal la luz te envuelve.

Absorta, pálida doliente, así situada

contra las viejas hélices del crepúsculo

que en torno a ti da vueltas.

 

Muda, mi amiga,

sola en lo solitario de esta hora de muertes

y llena de las vidas del fuego,

pura heredera del día destruido.

 

Del sol cae un racimo en tu vestido oscuro.

De la noche las grandes raíces

crecen de súbito desde tu alma,

y a lo exterior regresan las cosas en ti ocultas,

de modo que un pueblo pálido y azul

de ti recién nacido se alimenta.

 

Oh grandiosa y fecunda y magnética esclava

del círculo que en negro y dorado sucede.

erguida, trata y logra una creación tan viva

que sucumben sus flores, y llena es de tristeza.

 

 

Para Lamima

 

 

Caligíne

Niebla, oscuridad, tenebrosidad. (R.A.E.)

¿Qué nostalgia nos unió..

¿Qué nostalgia nos unió

aquel atardecer de primavera?.

Tus ojos buscaban el último arrebol

y mis manos querían conservar

el tesoro del rojo crepúsculo huidizo.

Desde entonces,

cientos de veces

hemos reverdecido

la luz guardada

en nuestros cuerpos,

luciérnagas alumbrando

el último rescoldo de la noche.

Caletero

En germanía, ladrón que entra en una casa por una puerta abierta. (R.A.E.)

FotoPoema - 42

FotoPoema - 42

 

Otoño I

 

 

Del rumor de las hojas

creció el sueño del bosque.

Hoy paseo por sus sendas

como el olvido,

dejando señales y huellas

entre la hojarasca dormida.

 

© 2006 fotografía Miguel Angel Latorre

Poema de Magdalena Lasala

De Magdalena Lasala, escritora nacida en Zaragoza, en su libro de poemas LOS NOMBRES DE LOS CIPRESES QUE CUSTODIARON MI RUTA (Huerga  Fierro editores, 2004) el que aparece en la contraportada (XIX The Sun II):

                       

Voy en busca del lugar

donde desearé morir.

El pasado no sirvió de nada.

Pero hay un mar que recogerá mi cansancio

con mansedumbre de viejo amante,

mi cuerpo desnudo se dejará

acariciar sin prisa, sin nada más,

y se hará de noche y no querré

más versos, ni más flores.

Ese lugar existe y tiene una casa

que da al mar, donde veré ponerse

el sol sobre el dichoso olvido y la paz

del perdón de la vejez y la piel sosegada.

Hoy viajo en su busca.

Es lo único que quiero encontrar.

 

 

Para más información de su extensa obra: www.magdalenalasala.com

La última puerta

La última puerta

 

 

Me dejaste en el recuerdo

como el último reducto

de tu esperanza.

La última puerta

que abriría de nuevo tu vida.

Pero cuando lo intentaste

y miraste dentro,

sólo la sombra de mi amor

te esperaba.

 

 

*El fotógrafo José Antonio Melendo me ha enviado unas hermosas imágenes para que disponga de ellas en este blog. Así voy a  hacerlo. Esta es la primera. © 2006 fotografía José Antonio Melendo.

Calamocano

Dicese de la persona que está algo embriagada. Que chochea. (R.A.E.)

La armonía

La armonía en la vida es un milagro abierto a la noche.

 

Este renglón lo hemos realizado entre Libertad y yo, después de una conversación en su blog, como me gusta el final, aquí lo dejo.

He recorrido

He recorrido

los largos paramos

de la soledad.

Cruzado las noches,

enredado con las serpientes

que escudriñan los sueños.

Alimentado el rincón

de los silencios,

con mis miradas

perdidas

en horizontes lejanos.

Todo eso fue antes

que tuviera

la senda de tu cuerpo

entre mis manos,

y que tu voz

sonara en mi lecho

como el canto

iluminado

de los astros.

Poema de Carlos Bozalongo

Carlos Bozalongo en el epílogo del libro de Rolando Mix escribe un hermoso poema:

                       

Més fort que la mort és l,amor

 

Porque el amor también

Tiene uñas labios heridas

 

Porque persigo un cuerpo interrogante

Porque más allá de los límites

Borrosos de mis dedos

La carne azul del mundo está llamando

 

Porque para que yo fuera he sido

Multitudes vertidas en torrente

Porque para que vaya a ser

He de encontrar mi cauce en el tumulto

 

Porque para llegar crucé tantos ríos

Crucé un río azul

De lágrimas que abrió mis ojos

Un blanco caudal de leche sagrada

Una roja ola de sangre

Derramada de cuna en cuna

 

Porque pongo en juego la vida

Cada vez que muero y apuro

La copa de tu cuerpo hasta las heces

 

Porque amo todo lo que con la sangre

Entra o sale

Amo la cifra de tu cuerpo

Que te donó la madre

La traza de los pasos de tu danza

Sobre la tierra fértil

La letra dura la pisada

Del hombre en la carne del tiempo

Los remolinos ácidos

De la memoria

 

Porque he probado tu sabor

Porque tu piel está en mis dedos

Porque tendrá tus ojos

Mi cuerpo renacido

Porque tus manos serán alas

Para está larva empecinada

Porque está ya en mí tu sabor

Está en mi lengua

 

Porque río de amor

Porque todos reímos

Ante el cadáver del mundo

Porque reímos hasta la raíz

Última hasta el nacedero

Porque amo la vida incluso en la muerte

Porque soy mix soy mezcla arrebatada

Por tu cuerpo o el mío por

La sangre y la leche en que hemos fermentado

Porque ya no soy pero he de ser

 

Amo, muero, escribo.

 

Ólvega, invierno de 2003

Calabre

En el mar, cable, maroma gruesa. (R.A.E.)

Ven a mi

Ven a mi, enciende las antorchas,

que arda la selva de la noche.

Todo su silencio nos admira,

esperando ser susurro,

murmullo de amantes,

que no teman

ni al tiempo

ni al olvido.

Poema de Rolando Mix

De Rolando Mix otro poema de su libro RÍO DE AMOR, el titulado "Al irte":

                       

 

La eternidad duró lo que la noche dura.

Impreso permanece tu color rojo fresa

en el sabor que abandonaste en mi garganta.

Al relamer ese tiempo se hace agua la boca,

no se completa el ciclo si falta tu presencia.

Al irte, lentos transcurren los segundos.

Tú, te difuminas en penumbras.

Tu aspecto se disuelve en las sombras.

Para alumbrarte siento el resabio

de tu fogata seductora.

Te alejas,

petrificada estatua, impávido panal,

el instante colmado empieza a adormecerse.

Descontenta entender el vuelo de los pasos

yendo desde el apego hacia el ropero cerrado.

Vestidos a destiempo se ruboriza el aire.

Falla el fuelle de pliegues para ocultar desgarros.

Se sangra al desistir. Es un deseo despojado.

 

Caire

Dinero, principalmente el ganado por una prostituta. (Germanía). (R:A.E.)

Sin ti (ella sabe de quien hablo)

Sin ti,

de mi no quedará nada,

si acaso        

mis palabras esparcidas en el lecho

de la hermosa ría de tu vida,

entre el limo del adiós y del olvido.

Una vieja barca

hundida en la arena,

subiendo y bajando

al ritmo incesante

de olas y mareas.

 

 

Cáfila

Conjunto o multitud de gentes, animales o cosas. Se llaman así especialmente las que están en movimiento y van unas tras otras. (R.A.E.)

Renglones

Añoro la penumbra de las alamedas en las largas tardes de verano.

 

Desde que soy transparente puedo ver a las personas a través del silencio.

Poema de Pablo Neruda

De mi admirado Pablo Neruda, no sé si os habíais dado cuenta, el poema XLIV de sus CIEN SONETOS DE AMOR  :

 

Sabrás que no te amo y que te amo

puesto que de dos modos es la vida,

la palabra es un ala del silencio,

el fuego tiene una mitad de frío.

 

Yo te amo para comenzar a amarte,

para recomenzar el infinito

y para no dejar de amarte nunca:

por eso no te amo todavía.

 

Te amo y no te amo como si tuviera

en mis manos las llaves de la dicha

y un incierto destino desdichado.

 

Mi amor tiene dos vidas para amarte.

Por eso te amo cuando no te amo

y por eso te amo cuando te amo.

 

 

Existe un disco: Tributo a Neruda titulado Marinero en Tierra, es doble cd con múltiples poemas entre los cuales está éste, con música y recitada por Amaya de La Oreja de Van Gogh.

 

 

Deberíamos

Deberíamos seguir sembrando el alba de ternura.

No llueven estrellas azules

en este otoño de disimulos,

ni la noche se fue dejándonos la resaca

interminable de la soledad.

Tú y yo deshacemos la usura del amor,

y en los recónditos sueños de nuestra memoria

siguen enlazadas las manos

y humedecidos los labios del deseo,

brotando, siempre entre los dos,

un viento de caricia.