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Cachopo

Tronco seco de árbol. (R.A.E.)

FotoPoema - 41

FotoPoema - 41

 

La máquina del tiempo X

 

 

Una vez abrí mis ojos al oráculo

y escuche de su boca

el adiós perceptible

de mis antepasados

y el beso de eternidad

que cobijaba mi corazón.

 

 

© 2006 fotografía Miguel Angel Latorre

 

*Este poema está hoy dedicado a nuestro amigo Ybris, que cumple años. Felicidades.

Poema de Elena Medel

De Elena Medel, en su nuevo libro TARA de DVD ediciones :

"Escribiré quinientas veces el nombre de mi madre"          

 

Escribiré quinientas veces el nombre de mi madre.

Con un vestido blanco trazaré cada una de sus letras por las

paredes de mi dormitorio, por el suelo del patio del colegio,

por el pasillo de la casa más antigua. Para recordad mi origen

cada vez que yo viva.

 

En todos los lugares podré besar sus mejillas limpias de cristal,

aunque ella duerme lejos:

sus mejillas cercanas que me dolerán allá donde acaricie su

nombre escrito.

 

Tantos días, tantas noches habrá de alimentarme amorosamente

con su parábola descalza;

vendrá mi madre a arroparme, mujer de humo, con los ojos tiritando

de suerte,

y en cada sueño mis apellidos dolerán como un cartel de bienvenida

a un hogar diferente.

 

Sobre mi cabello, rubio como el de mi madre, la corona que me ciño

como hija primogénita de Dinamarca.

 

Me llamaré Vacía, en honor a mis muertos; miraré cómo retozan

de acrílico las palmas de mis manos, sangrará mi lengua

a disposición de mis muertos.

 

Gritaré quinientas veces el nombre de mi madre para quien quiera

escucharlo, y escribiré que bendigo este medio corazón en huelga

mío, pues no olvido:

nací para llorar la muerte de otros.

Recital de Lluis Llach, la ternura puede ser una palabra revolucionaria

Lluis Llach ha cantado en Zaragoza su recital de despedida en la gira que lleva haciendo estos días por España y la verdad que por los resquicios del tiempo a las palabras se les van difuminando el significado,” ternura es una palabra que ahora puede ser revolucionaria”, dicho por él no resulta extraño en esta sociedad cuyos valores cada vez están más cerca de la eficacia, el consumo

y la ostentación, todo pura banalidad. No voy a hablar del concierto que a mí personalmente me ha emocionado sin conocer el catalán, sólo voy a decirle a Lluis, buen viaje en tu búsqueda de Itaca, esa a la que cada uno de nosotros intenta en algún momento de su vida llegar. Como le he pedido que cantara la canción de Laura y no lo ha hecho, os pongo su letra, podéis oír como la silbo yo...

  
I avui que et puc fer una cançó
recordo quan vas arribar
amb el misteri dels senzills,
els ulls inquiets, el cos altiu;
i amb la rialla dels teus dits
vares omplir els meus acords
amb cada nota del teu nom, Laura.

M’és tan difícil recordar
quants escenaris han sentit
la nostra angoixa per l’avui,
la nostra joia pel demà...
A casa enmig de tants companys,
o a un trist exili mar enllà,
mai no ha mancat el teu alè, Laura.

I si l’atzar et porta lluny,
que els déus et guardin el camí,
que t’acompanyin els ocells,
que t’acaronin els estels;
i en un racó d’aquesta veu,
mentre la pugui fer sentir,
hi haurà amagat sempre el teu so, Laura.

 

(Traducción al castellano:

Y hoy que puedo escribirte una canción
recuerdo cuando llegaste
con el misterio de los sencillos,
inquietos los ojos, el cuerpo altivo.
Con la sonrisa de tus dedos
llenaste mis acordes
con cada nota de tu nombre, Laura.

Me es muy difícil recordar
cuantos escenarios han vivido
nuestra angustia por el hoy,
nuestra alegría por el mañana...
En casa, entre tantos compañeros,
o en un triste exilio allende el mar
nunca ha faltado tu aliento, Laura.

Y si el azar te lleva lejos
que los dioses guarden tu camino,
que te acompañen los pájaros,
que te acaricien las estrellas.
Y en un rincón de esta voz
mientras pueda hacerla oír
siempre estará escondido tu sonido, Laura.

(La letra en el catalán original y en castellano proceden de la web oficial de Lluis Llach (© Edicions l’Empordà) 

Cachicán

Capataz de una hacienda de labranza. Hombre astuto y diestro. (R.A.E.)

Poema de Rolando Mix

Del chileno Rolando Mix y su libro RÍO DE AMOR, en una colección de "Los dichos de la mano", editado por  "Papeles de la calle del gato", su poema "Simplemente reverdecidos":

Germinó la primavera

en lámina espesa,

cáscara de rocío,

ramaje restallante,

fina delicadeza.

Un sutil velo

cubre el tranquilo

amanecer verde.

Los pétalos minúsculos

de florecillas silvestres

prestaban su elegancia

a la alegría humilde.

Palpitante es el coro

de color de estrellas

refulgiendo en la tierra,

aras de campo verde,

mullido, húmedo, fresco,

como una estera mullida,

donde nos recostamos

dando gracias a la vida.

Cabe la luna en mi sueño

Cabe la luna en mi sueño,

las manos que traigo son anchas

y ella se esconde entre mis dedos,

juguetea como una niña y se sonríe.

No hay más dicha             

que el propio impulso de tu corazón,

sólo el amor y la caricia

hacen del tiempo

el amigo que te guarda

en todos los recuerdos.

 

Cachano

El diablo. (Llamar a Cachano o Llamar a Cachano con dos tejas es pedir auxilio inútilmente). (R.A.E.)

FotoPoema - 41

FotoPoema - 41

 

 

La máquina del tiempo IX

 

Sé que amarte ha sido lo único

en que acertó mi corazón.

Hundido valle donde dejar tus caricias,

mi cuerpo se señala como bandera de tu nave

y navego al ritmo de tu vida,

detrás de todos los sueños que te llevan,

arrastrado por el viento que enarbolas.

 

© 2006 fotografía Miguel Angel Latorre.

 

 

Garzas blancas

Garzas blancas

de enarbolado vuelo,

origen de veloces nubes

y de un llanto de niebla

que suavemente se expande

por los abandonados campos.

Cácavo

Cazo, caldera. (R.A.E.)

Conspiro

Conspiro.

Alrededor de sus senos

construyo un mundo de batallas.

En el regazo de su vientre

duermen mis manos,

abrazando el dulce ámbar

y el sabor salado           

de la rosa.

Cabujón

Piedra preciosa pulimentada y no tallada, de forma convexa. (R.A.E.)

FotoPoema - 40

FotoPoema - 40

 

La máquina del tiempo VIII

 

Desde este puente se desprende el tiempo,

mientras el agua recorre su ancestral viaje.

Apenas hemos visto el sueño del mundo

y en el río se empiezan a apuntar nuestros nombres.

 

© 2006 fotografía Miguel Angel Latorre

Recorre mi mano

  

Recorre mi mano el sagrado silencio de los sauces,

el viento es la sublime melodía que los tienta

y ellos se dejan seducir en el balanceo

como el barco que navega entre las olas.

Vislumbro la serena presencia de la luna,           

enarbolada de un musgo azulado,

imagen preciosa y distante

de una pequeña tierra.

A veces la soledad

requiere el reposo del estanque,

ver navegar las hojas sobre el agua,

en busca de un puerto inexistente,

y cruzar los ligeros puentes de madera

donde tus pasos resuenan

con el ronco sonido del eco de la noche.

Poema de Tess Gallagher

De Tess Gallagher en su libro EL PUENTE QUE CRUZA LA LUNA el poema : Habitación infinita.

Habiendo perdido el futuro con él,

estoy dispuesta a amar a quienes

no me ofrezcan futuro - la forma

que tiene el corazón de extraviarse

en el tiempo -. Él me lo dio todo, hasta

el último y jaspeado instante, pero no como un exceso,

sino como si un propósito oculto fuese

una fuente junto al camino

a la que pudiera acercar mis labios y saciarme

de recuerdos. Ahora el amor en una habitación

puede hacer que me pierda con suma facilidad,

como una niña que hubiese de volver deprisa a casa

ya de noche, y tuviera miedo de

encontrarla vacía. O sólo miedo.

Dime otra vez que esto sólo va a durar

lo que dure. Quiero ser

frágil y verdadera, como quien prolonga

el momento con su muerte intacta,

con su corazón, demasiado sabio,

limpio de los desechos que llamamos esperanza.

Sólo entonces podré volver a visitar al último superviviente

y saber, con la alborotada exactitud

de una ventana rota, lo que quería decir,

con todo el tiempo ido,

cuando decía: "Te quiero".

Y ahora ofréceme de nuevo

lo que pensabas que no era nada.

Buhedal

Lugar cenagoso. (R.A.E.)

FotoPoema - 39

FotoPoema - 39

 

La máquina del tiempo VII

 

 

Será ceniza la que ondeé en el viento,

humo mi última palabra

y la lágrima desconsolada de mi verso

la amante sombra de mi despedida.

 

© 2006 fotografía Miguel Angel Latorre.

Bugle

Instrumento músico de viento, formado por un largo tubo cónico de metal, arrollado de distintas maneras y provisto de pistones en número variable. (R.A.E.)

Preguntas

¿Por qué amo el mar desde el silencio en que me oculto cuando lo miro?

¿Por qué siempre me llevo el adarce húmedo y el brillo en la mirada cuando lo dejo?

¿Qué oscura soledad le guarda la noche?

 ¿Por qué sostiene la poesía de la nostalgia en cada huella abandonada en su húmeda arena?

 ¿Cuantas veces en las noches se abrió tu cuerpo bajo la mano extendida de la luna?