Cachopo
Tronco seco de árbol. (R.A.E.)
Tronco seco de árbol. (R.A.E.)
La máquina del tiempo X
Una vez abrí mis ojos al oráculo
y escuche de su boca
el adiós perceptible
de mis antepasados
y el beso de eternidad
que cobijaba mi corazón.
© 2006 fotografía Miguel Angel Latorre
*Este poema está hoy dedicado a nuestro amigo Ybris, que cumple años. Felicidades.
De Elena Medel, en su nuevo libro TARA de DVD ediciones :
"Escribiré quinientas veces el nombre de mi madre"
Escribiré quinientas veces el nombre de mi madre.
Con un vestido blanco trazaré cada una de sus letras por las
paredes de mi dormitorio, por el suelo del patio del colegio,
por el pasillo de la casa más antigua. Para recordad mi origen
cada vez que yo viva.
En todos los lugares podré besar sus mejillas limpias de cristal,
aunque ella duerme lejos:
sus mejillas cercanas que me dolerán allá donde acaricie su
nombre escrito.
Tantos días, tantas noches habrá de alimentarme amorosamente
con su parábola descalza;
vendrá mi madre a arroparme, mujer de humo, con los ojos tiritando
de suerte,
y en cada sueño mis apellidos dolerán como un cartel de bienvenida
a un hogar diferente.
Sobre mi cabello, rubio como el de mi madre, la corona que me ciño
como hija primogénita de Dinamarca.
Me llamaré Vacía, en honor a mis muertos; miraré cómo retozan
de acrílico las palmas de mis manos, sangrará mi lengua
a disposición de mis muertos.
Gritaré quinientas veces el nombre de mi madre para quien quiera
escucharlo, y escribiré que bendigo este medio corazón en huelga
mío, pues no olvido:
nací para llorar la muerte de otros.
Lluis Llach ha cantado en Zaragoza su recital de despedida en la gira que lleva haciendo estos días por España y la verdad que por los resquicios del tiempo a las palabras se les van difuminando el significado,” ternura es una palabra que ahora puede ser revolucionaria”, dicho por él no resulta extraño en esta sociedad cuyos valores cada vez están más cerca de la eficacia, el consumo
y la ostentación, todo pura banalidad. No voy a hablar del concierto que a mí personalmente me ha emocionado sin conocer el catalán, sólo voy a decirle a Lluis, buen viaje en tu búsqueda de Itaca, esa a la que cada uno de nosotros intenta en algún momento de su vida llegar. Como le he pedido que cantara la canción de Laura y no lo ha hecho, os pongo su letra, podéis oír como la silbo yo...
I avui que et puc fer una cançó
recordo quan vas arribar
amb el misteri dels senzills,
els ulls inquiets, el cos altiu;
i amb la rialla dels teus dits
vares omplir els meus acords
amb cada nota del teu nom, Laura.
M’és tan difícil recordar
quants escenaris han sentit
la nostra angoixa per l’avui,
la nostra joia pel demà...
A casa enmig de tants companys,
o a un trist exili mar enllà,
mai no ha mancat el teu alè, Laura.
I si l’atzar et porta lluny,
que els déus et guardin el camí,
que t’acompanyin els ocells,
que t’acaronin els estels;
i en un racó d’aquesta veu,
mentre la pugui fer sentir,
hi haurà amagat sempre el teu so, Laura.
(Traducción al castellano:
Y hoy que puedo escribirte una canción
recuerdo cuando llegaste
con el misterio de los sencillos,
inquietos los ojos, el cuerpo altivo.
Con la sonrisa de tus dedos
llenaste mis acordes
con cada nota de tu nombre, Laura.
Me es muy difícil recordar
cuantos escenarios han vivido
nuestra angustia por el hoy,
nuestra alegría por el mañana...
En casa, entre tantos compañeros,
o en un triste exilio allende el mar
nunca ha faltado tu aliento, Laura.
Y si el azar te lleva lejos
que los dioses guarden tu camino,
que te acompañen los pájaros,
que te acaricien las estrellas.
Y en un rincón de esta voz
mientras pueda hacerla oír
siempre estará escondido tu sonido, Laura.
(La letra en el catalán original y en castellano proceden de la web oficial de Lluis Llach (© Edicions l’Empordà)
Capataz de una hacienda de labranza. Hombre astuto y diestro. (R.A.E.)
Del chileno Rolando Mix y su libro RÍO DE AMOR, en una colección de "Los dichos de la mano", editado por "Papeles de la calle del gato", su poema "Simplemente reverdecidos":
Germinó la primavera
en lámina espesa,
cáscara de rocío,
ramaje restallante,
fina delicadeza.
Un sutil velo
cubre el tranquilo
amanecer verde.
Los pétalos minúsculos
de florecillas silvestres
prestaban su elegancia
a la alegría humilde.
Palpitante es el coro
de color de estrellas
refulgiendo en la tierra,
aras de campo verde,
mullido, húmedo, fresco,
como una estera mullida,
donde nos recostamos
dando gracias a la vida.
Cabe la luna en mi sueño,
las manos que traigo son anchas
y ella se esconde entre mis dedos,
juguetea como una niña y se sonríe.
No hay más dicha
que el propio impulso de tu corazón,
sólo el amor y la caricia
hacen del tiempo
el amigo que te guarda
en todos los recuerdos.
El diablo. (Llamar a Cachano o Llamar a Cachano con dos tejas es pedir auxilio inútilmente). (R.A.E.)
La máquina del tiempo IX
Sé que amarte ha sido lo único
en que acertó mi corazón.
Hundido valle donde dejar tus caricias,
mi cuerpo se señala como bandera de tu nave
y navego al ritmo de tu vida,
detrás de todos los sueños que te llevan,
arrastrado por el viento que enarbolas.
© 2006 fotografía Miguel Angel Latorre.
Garzas blancas
de enarbolado vuelo,
origen de veloces nubes
y de un llanto de niebla
que suavemente se expande
por los abandonados campos.
Cazo, caldera. (R.A.E.)
Conspiro.
Alrededor de sus senos
construyo un mundo de batallas.
En el regazo de su vientre
duermen mis manos,
abrazando el dulce ámbar
y el sabor salado
de la rosa.
Piedra preciosa pulimentada y no tallada, de forma convexa. (R.A.E.)
La máquina del tiempo VIII
Desde este puente se desprende el tiempo,
mientras el agua recorre su ancestral viaje.
Apenas hemos visto el sueño del mundo
y en el río se empiezan a apuntar nuestros nombres.
© 2006 fotografía Miguel Angel Latorre
Recorre mi mano el sagrado silencio de los sauces,
el viento es la sublime melodía que los tienta
y ellos se dejan seducir en el balanceo
como el barco que navega entre las olas.
Vislumbro la serena presencia de la luna,
enarbolada de un musgo azulado,
imagen preciosa y distante
de una pequeña tierra.
A veces la soledad
requiere el reposo del estanque,
ver navegar las hojas sobre el agua,
en busca de un puerto inexistente,
y cruzar los ligeros puentes de madera
donde tus pasos resuenan
con el ronco sonido del eco de la noche.De Tess Gallagher en su libro EL PUENTE QUE CRUZA LA LUNA el poema : Habitación infinita.
Habiendo perdido el futuro con él,
estoy dispuesta a amar a quienes
no me ofrezcan futuro - la forma
que tiene el corazón de extraviarse
en el tiempo -. Él me lo dio todo, hasta
el último y jaspeado instante, pero no como un exceso,
sino como si un propósito oculto fuese
una fuente junto al camino
a la que pudiera acercar mis labios y saciarme
de recuerdos. Ahora el amor en una habitación
puede hacer que me pierda con suma facilidad,
como una niña que hubiese de volver deprisa a casa
ya de noche, y tuviera miedo de
encontrarla vacía. O sólo miedo.
Dime otra vez que esto sólo va a durar
lo que dure. Quiero ser
frágil y verdadera, como quien prolonga
el momento con su muerte intacta,
con su corazón, demasiado sabio,
limpio de los desechos que llamamos esperanza.
Sólo entonces podré volver a visitar al último superviviente
y saber, con la alborotada exactitud
de una ventana rota, lo que quería decir,
con todo el tiempo ido,
cuando decía: "Te quiero".
Y ahora ofréceme de nuevo
lo que pensabas que no era nada.
Lugar cenagoso. (R.A.E.)
La máquina del tiempo VII
Será ceniza la que ondeé en el viento,
humo mi última palabra
y la lágrima desconsolada de mi verso
la amante sombra de mi despedida.
© 2006 fotografía Miguel Angel Latorre.
Instrumento músico de viento, formado por un largo tubo cónico de metal, arrollado de distintas maneras y provisto de pistones en número variable. (R.A.E.)
¿Por qué amo el mar desde el silencio en que me oculto cuando lo miro?
¿Por qué siempre me llevo el adarce húmedo y el brillo en la mirada cuando lo dejo?
¿Qué oscura soledad le guarda la noche?
¿Por qué sostiene la poesía de la nostalgia en cada huella abandonada en su húmeda arena?
¿Cuantas veces en las noches se abrió tu cuerpo bajo la mano extendida de la luna?