Cárabe
Ámbar, resina fósil. (R.A.E.)
Ámbar, resina fósil. (R.A.E.)
En esta orilla de húmedas arenas, apenas soy el momento de mi huella, el pequeño intervalo en que entre una ola y otra paso, como una sombra, sobre el delicado tapiz del tiempo.
Fogata que se hace con leña menuda o ramaje. (R.A.E.)
Siguiendo el run-run de la GAVIOTA hago la tarea indicada: libro de obras completas IV de Jorge Luís Borges, pag. 123 , línea 5ª de SIETE NOCHES 1980,... La contestación puede ser absurda, pero es exacta en el sueño. Todo lo habíamos preparado. Llego a la conclusión, ignoro si es científica, de que los sueños son la actividad estética más antigua.
Sé lo paso a Libertad, Dulcinea, Pan de Oro e Isthar.
¿Y qué harán las rosas sin tu presencia?
No hay nada tras tu paso por mi vida.
El tenue recuerdo de tu risa
o esas postales que envías
desde lejanas islas
y exóticos países.
Sólo el silencio del jardín
y la soledad de las rosas
sin la sombra de tus manos,
y el aroma que guardan
para el día improbable de tu vuelta.
© fotografía 2006 José Antonio Melendo.
CRIATURAS SATURNIANAS -- Revista de la AAE He estado hoy en la presentación del 5º número de la revista Criaturas Saturnianas, que edita la Asociación Aragonesa de Escritores y que patrocina el Gobierno de Aragón. La revista presenta un ramillete de trabajos realizados por algunos de los escritores asociados, la mayoría nacidos en Aragón, lo cual ya es un hallazgo (un milagro), y presenta en sus casi 300 paginas gran variedad de temas.
La verdad es que no estábamos demasiada gente, la fecha de la presentación y la hora no eran las mejores, y entre los considerados medios de comunicación estaba yo, que debía pertenecer al ramo “virtual” – por tener un blog, supongo. La verdad es que el acto ha sido muy ameno y enriquecedor para mi.
Ha destacado la intervención de la presidenta de la asociación, Magdalena Lasala, a la que considero –aun admirándola por todo su trabajo- sobre todo poeta, ya que sus libros de narrativa tienen siempre un cierto ritmo no ajeno a la poesía. Ella ha tomado con gran vigor las riendas de la asociación.
También ha hablado el vicepresidente, Javier Barreiro, y Juan José Vázquez viceconsejero de Educación, Cultura y Deportes, ya que la revista cuenta con el patrocinio del Gobierno de Aragón.
Dejando a un lado el asunto de la revista como tal, hermosa de apariencia, agradable en la tipografía, el acto de presentación de “Criaturas Saturnianas” me ha provocado una serie de preguntas sobre el verdadero significado de las asociaciones de escritores. Yo, que me gustaría considerarme algo así como un creador literario, veo que uno de los grandes problemas de los escritores son, ahora y serán todavía más en el futuro, es el acercamiento a las nuevas tecnologías (Internet, móviles, etc.). Y no creo que desde el individuo singular y personalísimo, que es un señor en soledad rasgando los teclados, se encuentren las soluciones a esta situación. Por supuesto que los escritores tienen que asociarse, como puede sucederle a cualquier colectivo, ahora para todo. Pero el problema es que los libros van a ser un bien escaso dentro de unos años y hay que moverse rápido para ver los caminos y sus posibles soluciones. Yo no las sé, pero alguien debe tener la llave por donde va a ir el futuro, verlo a tiempo y tomar cartas en el asunto. Me parece lo más conveniente.
De todas las maneras bienvenido sea el nuevo número de las Criaturas Saturnianas y bienvenida sea la nueva junta directiva de la asociación con Magdalena a su cabeza. Que lo hagan muy bien y esperemos muy pronto verla en Internet.
En la revista podemos encontrar distintas colaboraciones: -Entrevista a Luís Alberto de Cuenca por Magdalena Lasala.
-Relatos y poesía de Miguel Carcasona, María Pilar Queralt, Margarita Barbáchano, Fernando Burbano, José María Barceló, Julio Blanco Y Gabriel Sopeña.
-En el apartado de Ensayo y Pensamiento aparecen Pilar Paz Pasamar, Víctor Juan Borroy, José Antonio Adell y Celedonio García, Andrés Ortiz-Osés, Ricardo Serna, Julio Cristellys, María Jesús Fuentes y Pablo Marco.
-Distintos estudios de autores aragoneses realizados por Javier Barreiro, Miguel Ángel Yusta, Luís Felipe Alegre y Adolfo Burriel.
-Testimonios de Francisco Barrao y José Antonio Conde.
Adivinación supersticiosa hecha por medio del humo, que practicaban los antiguos. (R.A.E.)
Fuego III
En tus manos acaban todas mis palabras,
deshechos anhelos que se lleva la brisa.
Y este acíbar me conmueve y me ahoga,
como ardiente branza que a ti me encadena,
en la soledad y en el silencio de tu ausencia.
© 2006 fotografía Miguel Angel Latorre
Había arrancado los versos nocturnos de la noche
mientras el río cruzaba de lisonjas las variadas barcas,
llenas de susurros y besos de amigables sombras,
y un desaire de remos movían el agua
con el ritmo perpetuo de la fragilidad.
Todavía la soledad se aligeraba
con la música de lejanas voces
y las luces de los farolillos
hacían crepitar el rojo en mis ojos.
El azul del cielo encarnaba
la estelar silueta de los luminosos astros
y mis manos nerviosas esperaban
que el tiempo se detuviera
hasta que llegases como el soplo
que iluminase las sombras del anochecer
e hiciera de la clepsidra
las gotas que abrieran el tiempo de la dicha.
En el mar, extremo superior de cualquier pieza de construcción, y especialmente el de la roda en las embarcaciones menores. (R.A.E.)
Volverá el océano.
Paciente sueño desarbolado
en el fulgor nocturno
de un olvidado faro.
Oscuro azul de penumbra,
sólo el grave sonido de tu cuerpo
hace humedecer mi alma.
De esta soledad se quiebra el día
y el olor de las mareas
cubre mis ojos
como un llanto sin nombre,
mientras mis huellas buscan en la arena
respuestas que la playa no puede darme.
*Tomo prestada:) esta imagen de Cambrils desde Pandeoro, de Luisa Miñana
Mariano Gistaín publica esta columna sobre "Golpes de mar" de Antón Castro en El Periódico de Aragón:
"El mar convencido. José Luis Melero se consagró como un presentador de luxe. Ya venía dando avisos, pero el martes se salió en la disección del libro de Antón Castro, Golpes de mar, que era una pieza difícil. Difícil porque son cuentos pero vibran todos a la vez, y porque Antón ha cuajado y ya no hay forma de saber si la cosa va en hiperrealidad, en fábula, en leyenda o en un mix: Antón es inabarcable. Es lo que tiene alcanzar esa maestría indómita que siempre ha perseguido el gallego aragonés por encima de todas las cosas: duplicar la vida con el texto, a ratos suplantarla o suplirla, darle tres vueltas. Duplicar la vida o lo que sea este fluir, que como no se sabe (no, no se sabe, aún faltan generaciones de becarios), pues deja mucho margen para recrear casi desde cero, recombinar frases y personajes y lugares casi el filo de las cuatro letras del ADN. AC se ha metido ya sin saberlo en la gramática luminosa de las células, que ya no son esos globos de los libros de texto. Y en este afán por desbriznar la vida y sus entreactos, amoríos, pasiones, pulsiones, desasosiegos ignotos. Antón va y viene al fondo de la infancia y en veinte años ha seguido sacando cerezas de todos los colores y matices, las ha ido desplegando al ritmo de capítulos, peces abisales, runruneos del alma, unidades sueltas pero conectadas, hiperviculadas a esos mares tenebrantes donde los chicos descuartizaban las ballenas que se quedaban encalladas hasta convertir las olas en sangre y espuma (cuidado con estos cuentos porque se pegan). Melero aplicó el bisturí, sacó muchísimo material de estos relatos fabulosos y deleitó a la inmensa parroquia que acude a las presentaciones sobre el mundo infinito de AC. Lo mejor de todo es que cuando habló el autor volvió todo del revés en estas once dimensiones que ahora tienen las cosas, y explicó sencillamente que todo estaba ahí, que no había inventado nada. Y aún dio avisos y pistas de lo que le queda en la sentina, que es mucho más alucinante de lo que se acaba de imprimir en Destino. Insistió en que de pequeño su madre le hacía bañarse con delfines y ya de ahí saldrá la próxima entrega, esperemos que no tarde veinte años.
La saga galaico aragonesa de hiperrealismo fabuloso, como esas sirenas tan humanas que el autor extrae del papel en sus dedicatorias, continua."
Recogido de la bitácora de Golpes de mar.
Llega la aurora en el vuelo blanco de las palomas y en el revestido tul que la luz desperezada dibuja en los edificios y en las avenidas. Quizás tú te has despertado siguiendo el reloj que conocen tus ojos y me has dejado solo, dormido, entregado al vano afán de encontrarte entre las revueltas sábanas vacías. Siento la soledad en los primeros segundos, como el gong que despierta mi cuerpo de una vana eternidad de sueños placenteros, pero de inmediato oigo el runrún del exprimidor e imagino tus manos haciendo el desayuno, el primer milagro que nos reserva el día.
He recuperado recuerdos de la transición con un disco libro de cantautores aragoneses, para mí especialmente siempre he sentido un aprecio especial por LA BULLONERA y de esa época tanto Eduardo Paz como Javier Maestre dejaban sus voces al amparo del cierzo y como una nueva manera de luchar por las cosas de nuestra tierra y por los hombres que luchaban para conseguir la llegada de la democracia.. Va "pues" una canción (otro día pondré otra) de esta gente tan estupenda. Estamos hablando de la Libertad Letra de Mariano Anós Música de Javier Maestre. Una vez más aquí, en un tiempo de vida y en un lugar de España, como tantos, junto al agua del Ebro, por ejemplo, navegando el agua clara de tu cuerpo. -Estamos hablando de la libertad- Una vez más aquí, en esta historia encontrada recuerdo y no recuerdo lo que nunca he vivido: un hoy posible. Un hoy posible. Porque nunca he vivido lo que me han sepultado abiertamente en tumba de dos palos y en tumba de granito y en tumbas numerosas de terror. Y llevan puntualmente más tumbas a su tumba y más palos. Es un hecho. Yo llevo, que no es mucho, unas palabras como puños, oscuramente, en una especie de alegre confianza. de alegre confianza. -Estábamos hablando de la libertad-
Repartimiento de cierta contribución, que se hacía unas veces a proporción del haber y otras por cabeza. (R.A.E.)
Fuego II
Temo el día incierto
en que tus ojos no me miren,
en que tu mano no sea la caricia,
ni tu cuerpo el único sentido que me guía.
Tengo un sueño de luces infinitas
en el que tú ya no estas
y yo me hundo
en el fuego encadenado
de tu ausencia.
© 2006 fotografía Miguel Angel Latorre
Es diciembre. Y aunque no hay nieve la niebla tiene ese sabor dulce que deja el fin del año en los perdidos sueños. Buscan los niños en las calles las luces que trae la temprana noche, y las húmedas huellas de sus pequeños pasos se confunden como en la encrucijada de un camino de risas. Cubre el color de tus ojos todas las sombras que arrastra el día, versos de palabras y silencios que acarician como una canción el viejo navío donde navega mi alma. Y el tiempo se vuelve agua entregado a ti como lágrimas entre tus manos sabias.
Cantar, copla, composición poética breve, hecha generalmente para que se cante. Repetición molesta e importuna de alguna cosa. (R.A.E.)
Tengo en la cabeza esta canción de Silvio que ya puse hace unos meses, es del disco MUJERES y se titula "Adonde van las palabras" debe ser todo culpa de mis reflexiones.
A dónde van las palabras que no se quedaron;
a dónde van las miradas que un día partieron.
Acaso flotan eternas,
como prisioneras de un ventarrón,
o se acurrucan entre las hendijas,
buscando calor.
Acaso ruedan sobre los cristales,
cual gotas de lluvia que quieren pasar.
Acaso nunca vuelven a ser algo,
acaso se van.
Y a dónde van.
En qué estarán convertidos mis viejos zapatos;
a dónde fueron a dar tantas hojas de un árbol,
por dónde están las angustias
que desde tus ojos saltaron a mí;
a dónde fueron mis palabras sucias
de sangre de abril;
a dónde van ahora mismo estos cuerpos
que no puedo nunca dejar de alumbrar.
Acaso nunca vuelven a ser algo,
Acaso se van.
Y a dónde van.
A dónde va lo común, lo de todos los días:
el descalzarse en la puerta, la mano amiga;
a dónde va la sorpresa
casi cotidiana del atardecer;
a dónde va el mantel de la mesa,
el café de ayer,
a dónde van los pequeños terribles encantos
que tiene el hogar.
Acaso nunca vuelven a ser algo,
Acaso se van.
Y a dónde van.
Mañana, día 4, Antón Castro presenta entre sus paisanos aragoneses -(ya sé que es gallego)- su libro “Golpes de Mar”.
Anda el libro estos días con nosotros con la frescura del descubrimiento. Es una auténtica gozada la lectura de las historias que contiene, cuajadas de lugares que parecen desdoblarse en metáforas de múltiples ecos aproximándose al lector como en olas de diversos tiempos, y habitadas por personajes que tienen un pie en la tierra y otro en el sueño. Es además un regalo la prosa agilísima y luminosa en que están escritas. En fin, que en estos días de niebla se hace de lo más oportuna y reconfortante la lectura de “Golpes de Mar”.
Recordemos que la presentación será en la Facultad de Económicas (Gran Vía, 2), y que estarán presentes junto a Antón Castro, Malcolm Otero Barral (editor de Destino), José Luis Melero (escritor y bibliófilo) y Julia Millán (librera de Antígona). Amén de cuantos quieran acompañar, claro.
*Traigo este texto desde Pandeoro, de Luisa Miñana.