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fernandosarria

Renglones

Repaso las horas, todas son olvido cuando en mi memoria reina tu recuerdo.


Del atardecer la nostalgia quedo en tus ojos y ahora eres mirada de crepúsculo

Bahorrina

Conjunto de muchas cosas asquerosas mezcladas con agua sucía. Conjunto de gente soez y ruin. Suciedad. (R.A.E.)

En tu nombre

En tu nombre recogieron la lluvia de la noche,
vistieron las sombras con la luz de los silencios
y, una vez rotos los hilos del tiempo se fueron,
volando en sus canciones hacia el horizonte del alba.

Renglones

Fuego y ceniza ...y mis huellas se pierden en la noche.


¿Qué viento altano no dejará tu nombre en las marineras drizas?

Badulaque

Afeite compuesto de varios ingredientes, que se usaba en otros tiempos. Chafaina, guiso. Hombre necio, inconsistente. En Ecuador, persona impuntual en el cumplimiento de sus compromisos.

La semilla y el árbol

La semilla y el árbol

La semilla

A mediados de los ochenta fuimos a vivir a nuestra primera casa propia. Era un cuarto sin ascensor, pero volvía a mi barrio donde todavía estaban todos mis vínculos. Siempre nos han gustado mucho las plantas y, aunque allí no teníamos ni siquiera un balcón, sí que había un hermoso alféizar donde tener apretujadas unas cuantas. Un día entre la tierra de las macetas descubrí una semilla, grande y hermosa, que supuse que era de un árbol. La planté y esperé pacientemente ver asomar desde la tierra un nuevo inquilino del alféizar que finalmente nació y creció.

Pasó algún tiempo e incluso ya nos habíamos ido a vivir a otro piso algo más confortable (mis amigos decían que yo tenía culo de mal asiento) y mi árbol, que ya media más o menos metro y medio, se vino con nosotros. Al cabo de cuatro o cinco años se lo di a uno de mis amigos para que lo plantara en su jardín del pueblo y pudiera crecer a gusto. Me costó darlo por el sentimiento de complicidad que tenía con él. Un duro invierno, de temperaturas muy bajas, no sobrevivió. Era un futuro árbol del cielo que podría haber llegado a medir diez o doce metros de altura.

Acostumbrados a comprar las plantas en viveros parece que ya llegan a nosotros crecidas y pocas veces pensamos en esas pequeñas semillas que han de germinar. Haber tenido en nuestras manos la semilla original acrecienta el vínculo, sin duda.


El árbol

Hace ya algunos años que veraneamos en Cambrils. En la casa que otro amigo tiene en esta localidad corté una rama de morera y ya una vez en Zaragoza la dividí en dos (eran dos palos verdes sin ningún futuro), y los metimos en agua y luego en su tierra con sus hormonas de enraizamiento. Uno de ellos no logramos que arraigara, a pesar de los múltiples cuidados, pero el otro sí lo hizo. Se desarrolla bien en la terraza de la casa donde vivo ahora, aunque la pobre habita en una maceta, grande, eso sí. A veces me acerco a ella y le digo que la voy a llevar otra vez a Cambrils que la voy a plantar en el jardín. Ella yo creo que se sonríe, un poco incrédula. Pero es mi árbol, pequeño pero vivo, salido desde un insignificante palo verde, lo cual me despierta una gran ternura y me hace recordar al otro árbol, el de la semilla.....

* La fotografía de la rama del árbol del cielo proviene del banco de imágenes del Ministerio de Educación y Ciencia.

Bacelar

Parral. Conjunto de viñas. (R.A.E.)

Cruzo los viejos rincones

Cruzo los viejos rincones del silencio,
aquellos que conocen mis sentidos,
y me acerco a ti desnudo de prejuicios
para acariciar la sombra de tu risa
y admirar el verde milagro
de tu huidiza mirada.

Renglones

La noche es una cuerda tensada para colgar los sueños.


Ya que no voy a huir de mi vida se suicidan mis sueños

Qué río

¿Qué río recorre mi vida?
Los años se escapan
como agua turbia de las manos,
sólo el remanso callado
y la sombra de los chopos
me traen la nostalgia del silencio.

Renglones

Quebrado llanto el de tus ojos negros, oscura mina donde mi alma anda perdida.


¡Que lamento del viento arrastra la noche!.

Babieca

Persona floja o boba. (R.A.E.)

FotoPoema - 28

FotoPoema - 28

Marina IX
¡Deshecho corazón!.
De este vértigo incesante
creces en mi oscuro sueño
como la soledad que me susurra.
Eres la mano húmeda
que blande la espada y la traición,
el jinete que al galope me persigue
entre las nubes y la sabara del día.
Desde el acantilado donde se escapa mi ventura
me llama tu voz de bajel errante
como un imán frenético e insondable
hacia el sombrío azul del imperturbable océano.


©: fotografía 2006 Miguel Angel Latorre

Azarcón

Minio. Color anaranjado muy encendido. (R.A.E.)

Renglones

Rebosa mi voz a la noche y ella huye guareciéndose en el eco del viento.


Me besa tu sombra al albor de los recuerdos.

FotoPoema - 27

FotoPoema - 27

Marina VIII

Soy una isla.
Abandonada a ti,
sólo el recuerdo
del amor que tuve,
vivido entre mis rocas,
sigue al lento
caminar de mi existencia.
Eres carcelero de mi soledad,
y me agobias con tu constante celo
recorriendo mis entrañas
con tu mirada húmeda.


© fotografía 2006 Miguel Angel Latorre

Renglones

El eco de los rojos resplandores hicieron del atardecer un rescoldo de melancolía.


Sometido el sueño, los fugaces astros vagan por la inmensidad de tu mirada.

Azaquefa

Pórtico. Patio con trojes cubiertos en los molinos de aceite. (R.A.E.)

Azanca

Manantial de agua subterránea. (R.A.E.)

Renglones

Cuando te miro no tengo palabras que puedan decir más que mi silencio.


Yergue la sombra su mano húmeda sobre tu corazón dormido