Nácar de silencios,
en tu vientre mis manos
anidan las voces quedas
de los pájaros silvestres,
y el mundo se detiene
en su curso de río impredecible,
para ahuyentar con tu piel
el último vestigio
que de la soledad me acecha.
Autor: Ybris
Fecha: 04/01/2007 06:18.
Autor: Fernando
Fecha: 04/01/2007 08:14.
Buzón
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