Vengo desde el arbolado sueño,
crepitando en angosto fuego,
como la tea
que en el aire se contrae y crece.
Llego en el verbo de tu voz
y del deseo me hago artífice,
recorro en el viento y en tus ojos
la distancia que hay de tu mano al horizonte.
16/10/2006 14:27.