De Luis Cernuda en su libro "Con las horas contadas" de Poemas para un cuerpo.
II
Despedida
La calle, sola a medianoche,
Doblada en eco vuestro paso.
Llegados a la esquina fue el momento;
Arma presta el espacio.
Eras tú quien partía,
Fuiste primero tú el que rompiste,
Así el ánima rompe sola,
Con terror a ser libre.
Y entró la noche en ti, materia tuya
Su vastedad desierta,
Desnudo ya del cuerpo tan amigo
Que contigo uno era.