Profunda mirada. Vuelos altos que preludian nubes pasajeras y nieblas como llanto. Me gusta ese campo así: abandonado, nostálgico. Una forma amable de tibieza.
Es una parte indefinida del campo en el momento que esta camino de un gran cambio atmosférico, tanto en el comienzo de la primavera como en el otoño...las garzas que vienen a Aragón a la laguna de Gallocanta es lo bucólico y grácil de una mirada...ves hasta yo me analizo...un fuerte Ybris.