En las drizas de mi barca
tu nombre es mi bandera.
Apenas la sombra se culmina,
el mar bebe la amarga soledad de tu ausencia
y te llama, con su desgarrada voz,
en el viento altano que levanta,
inquieto y ansioso
como un amante abandonado....
Pero yo sé que tú
esperas mi regreso
bajo la penumbra perfecta de la noche.
17/07/2006 13:41.