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Se muestran los artículos pertenecientes a Julio de 2007.
Resumen
01/07/2007
Apenas nos cabe más lluvia en nuestras manos y un silencio de estrellas inunda la noche. Nos queda oír el palpitar de la marea y en sus olas blancas dejarnos atrapar por el abandono, como si de este mar pudiéramos llevarnos todavía un sueño. Parte vedada de un monte. (R.A.E.) Me urge del deseo la conmoción, el aroma que la marea arrastra.  Pronuncia Lisboa sin separar tu boca de la mía, cómete las vocales tremolantes de mi lengua, cómete mi vida yacente en sus colinas, yo deshojaré sus horas atravesando los puentes hasta ti y lloveré sin pudor hasta cubrir las calles con tu búsqueda. Muero de amor como Lisboa muere de esplendor en sus plazas, ardo por dentro porque deseo arder con tu cuerpo de caracola entre despojos de memoria a la sombra de jacarandas en flor. Lisboa es un incendio de llamas negras pero sueño que deletrees la plegaria de un suspiro y que bebas mis lágrimas como elixir de tu victoria. Yo besaré los promontorios y las esquinas, amaré los imposibles azulejos y los laberintos floreados de su primavera, sentiré que has llegado en las notas blancas de aquel violín sobre el Tajo, gaviotas coronando la osadía de su ocaso, y un piano de pronto, con punteos de torero salpicando los tejados inmortales, bajando a besar el mar que quiere hacerse vivo pero no puede. Sólo tu boca de habanera, sólo tu luz inflamada de rosas y liláceas, sólo tus olas y tus derramadas crestas de espuma merecen la quimera de Lisboa.
© Magdalena Lasala
Del libro "Todas las copas me conducen a tu boca" (Huerga&Fierro, 2000)
La ilustración es de Chema Lera © que la realizó para la selección de poemas publicados en El Cronista de la Red
02/07/2007
Desde aquí puedo darte la música del viento, esforzada sábara de sueños que de mis labios llega a tus oídos sabios. Puedo darte una encendida palabra que se deshaga con el fuego ante ti, ante tus manos, e ilumine la noche en el instante de su fugaz vida. Desde aquí, el rincón de los olvidos donde habito, puedo darte una mirada, una mirada ardiente que te traiga el color del infinito y te entregue el azar que hace que tú y yo miremos juntos y en silencio el dolor de la noche.
03/07/2007
Entre tú y yo nunca ha habido engaños, sólo deserciones. Soledades 5 Dejo en tu cuerpo el poso paulatino de mi soledad. Como si de un racimo de uvas dulces se tratara, paladeas en tu boca mi silencio y el gusto del deseo consumado te hace esperarme una vez más. Así, acabas por dejarte arrastrar, entretenida en el sabor y en esa última avidez que te condena. La noche es un periplo que nos deja el latido de su sombra, pero llega la canción a su final y el alba, para nuestra desgracia, siempre se olvidó de nosotros. © fotografía 2007 Miguel Angel Latorre
04/07/2007
 Antonio Pérez Morte nació en 1960 en Zuera (Zaragoza). Poeta autodidacta, ha publicado cinco poemarios y ha sido incluido en más de una veintena de antologías y libros colectivos, entre ellos Vento / Viento -Antología de poesía Ibérica- (Editorial Celya, Salamanca, 2004). Ha colaborado en numerosas publicaciones: Rolde, Trébede, Siete de Aragón, Qriterio aragonés, Heraldo de Aragón, El periódico, La Expedición, Poesía por Ejemplo, Cuadernos del Matemático, El grito, Almiar, Mil y una historias... Además es biógrafo de Odón de Buen y del Cos, el hombre que inventó la oceanografía en España y que era de su pueblo. Además de ser una magnífica persona y una gran mantenedor de las relaciones entre quienes escribimos en los blogs, intenta con entusiasmo divulgar la poesía a los cuatro vientos.
Poemas:
CIERZO
Caminamos en la noche tras la luz de un verso, con él encendimos los recuerdos: Los recuerdos encendidos que siempre ardieron. Charlamos al amor del fuego, del fuego del amor. Luego llegó el día: El cierzo arrastró las cenizas, Borró las huellas del incendio.
(Vento / Viento -Antología de la Poesía Ibérica- Celya, Salamanca, 2004)
NÓMINA POÉTICA ARAGONESA
Para mis amigos poetas
Tomaré de Seral el amor a la palabra, de Pinillos pasión, fortaleza y constancia. La humildad, la intuición de Lucianico Gracia, para cantar cada día con su voz asombrada.
La verdad de Ildefonso, sus dudas más largas. La soledad de Guillermo, siempre solidaria. Con Miguel me hundiré en sus preguntas eternas, cuando huya con "sumido" a una isla desierta.
De Luesma, la luz, la sed... la tristeza de cantar Aragón, Sinfonía Incompleta. De Labordeta la rabia y también la ternura de quien canta por amor y por amor denuncia.
De Julio Antonio el amor, amores de leyenda, de Navales elegancia y de Ferreró belleza. La rebeldía de Guinda, su palabra desnuda. De Rosendo, paisajes, reflexiones y fábulas.
La experiencia de Alegre, el misterio de Prat. La memoria de Rodríguez, la artesanía de Trisán. La nitidez de Vallés, la construcción de Esquillor, la utopía entrañable de Emilio Gastón.
La rotundidad de Petisme, la sencillez de Teresa, el compromiso de Rey y la esperanza de Serna. De Ciordia ironía, transparencia de Blancas. La hondura de Vilas y la amargura de Salas.
La fuerza de Andú, de Saldaña su magia. La melancolía de Antón, de Alcubierre nostalgia. De Lasala, sin duda, las confesiones más tiernas y también la emoción y la inquietud de Sopeña.
05/07/2007
Hora de la noche en que se suelen recoger las gentes a dormir. (R.A.E.) Nada hay en nosotros que nos haga héroes, ni aunque sólo sea por el largo intervalo del invierno y el azote continuo de sus noches. Al volver el alba, no somos más que éramos, ni se nos cubre el sudor con el goce del oro, apenas algún nuevo amago de tristeza o el nacimiento de una nueva cana.
06/07/2007
Busco entre las alamedas la sombra que te guarda, el pequeño rincón donde reposas, ahora, en la media tarde del estío, mientras miras en tu silencio de bosque el largo manto del río y piensas, seguro, en lanzar a sus entrañas tantas piedras como deseos ocultos has perdido. Al final no te encuentro, pero sé que no estás lejos, el río lleva en su desnudo eco las ondas tristes de tu desilusión.
08/07/2007
Sólo el silencio, roto instante por la suave caída de las flores sobre el verde terciopelo del trébol, y el pájaro brillante iluminando el eco con el rumor de su canto enamorado. Así se hacen en mi jardín el paso de las horas. En los dedos del viento el incendio se esparce, el sueño de la noche es ahora un grito, un diamante azulado en tu boca de nácar. El ritmo de tu voz marca las horas al despertar en la luna el silencio dormido. Llora un niño, ladra un perro, alguien se asoma y sisea en el eco pero mi corazón se ha ido detrás de tu sombra y tu gemido.
09/07/2007
Debo recordar que de tu boca sólo he recibido el largo placer de su sabor a cereza, roja y enigmática sensación de dolor. Todo lo que el silencio arrastró con tus manos no lo pudiste deshacer con tu ausencia, el color de tu cuerpo entregado al amanecer; el escalofrío contenido cuando tus labios hablaban lentamente a mi piel; la ternura, música de tus dedos y los míos jugando en el rompeolas de las emociones compartidas. Es ahora cuando el calor de la noche me atrapa en sus sentidos olvidos, cuando tu fragancia deshecha por el viento es un río caudaloso recorriendo mi cuarto.
10/07/2007
En el transcurso de la tarde el día se hace largo. El estío siembra el día de tardes interminables y uno crece al ritmo de las cosas, poco a poco, como las sombras que el sol va germinando en un muro. Puede ser todo tan sencillo, tener las manos vacías y en sus surcos arremolinarse las caricias, y allí otorgárselas a un gato, a un perro, a un niño, quizás al amor inesperado, tal vez al de toda tu vida, y en los silencios que nacen escribir palabras. Quebradas y onduladas, deshacen la placidez de agua y retornan con su eco a las manos, como si el mensaje fuera para ti mismo, pero tú siguieras preguntándolo al viento. Aún así, debajo de un gran níspero, la tarde se hace larga y el viento te trae canciones y murmullos, que siempre te estremecen y deseas dar un abrazo, una caricia a un gato, a un perro, a un niño, a un amor inesperado, al amor de toda tu vida.
11/07/2007
En vista de algunas impertinencias respecto a Miguel Serrano pongo mi granito de arena y dejo espacio para sus poemas del libro "La sección rítmica"
BILLIE HOLIDAY
La pésima cantante puta Negocia sus sesiones sin beneficios (Sólo trabajo) Mientras la cantante bella aúlla Y tu madre cocina para los mulatos ricos, Para los proxenetas de la calle cuarenta y dos.
Escúchate: estás sola Y nadie del futuro regresará en tu ayuda.
Mañana conserva toda una cama para ti Las sábanas quebradas te sostienen el pulso La policía espera tras la puerta para morderte las venas.
El hospital hiede.
Nadie te quiere Ni te ha querido nunca.
Puedes tumbarte ya, ahora, Germina el momento de los huérfanos.
TETE MONTOLIU
Alguien apagó la luz y todo marcha de mal en peor, De blanco en blanco.
LOUIS ARMSTRONG Detrás de esta sonrisa no hay nada.
Mi abuelo recogía algodón, Mi madre fue puta, También yo.
DEXTER GORDON Desiderio Siempre triste y nunca serio.
Ya me habéis sepultado tres veces.
Me ahoga el renacer.
Tengo sed.
(Señalando un nicho): Ponme una de lo mismo.
Un rencor de pisoteadas rosas sigue enojando la noche.
Mañana volveremos a sembrar el trigo en la soledad de cada uno.
13/07/2007
Si he de decirte algo, quiero que sea hermoso, algo que deje sorprendida tu mirada, que no valores más este encuentro en esa balanza donde cada noche intentas no ser moneda fácil. Bebamos sorbo a sorbo el largo trago, oigamos la música que en el fondo nos halaga y nos separa del resto de la gente. Déjame ser tierno, acariciar tu mano, darte un beso, acaso con los gintonics sea lo único que tu boca y la mía puedan probar juntos.
14/07/2007
A veces me pregunto por qué nunca hablo de rascacielos siendo que vivo en un octavo piso con azotea y veo hacía abajo el mundo muy pequeño. Tal vez no tenga el ritmo preciso de palabras para abandonarme a la sutileza de lo diminuto. No poseo el poder simbólico del diccionario de las calles; es un esfuerzo observar con pasión el centro de una avenida, ver pasar a la humanidad renqueante de ilusiones como náufragos de un barco sin capitán y dejarse arrastrar por la carcoma y los óxidos, todos los que envuelven el derramado tumulto de la urbe. Ahora desearía poder encender un fuego nocturno, allí tú y yo y algunos amigos dejaríamos las caricias de la palabra fluir en el rojo incandescente de la hoguera, con los deseos y los sueños olvidados navegando en la brisa con el humo y volver a ser de nuevo cenizas de una noche, algo para recordar con agrado el resto de los días. ¡Que sombra deja el ejercicio del amor! Húmeda y ensimismada, casi exhausta, se descompone entre el rocío, oloroso festival de océanos profundos, ese sudor de amantes - tan distinto al que produce el miedo o el trabajo - y el revuelto desorden de las sábanas, con sus huellas enmarañadas y su eco de dulces gemidos. Después el baño los acoge, el agua arrastra los sabores dejados por los labios y el almizcle que todavía corre por los muslos. El deseo calmado en la felpa de las toallas se abandona y una parte de ellos se va consumiendo lentamente.
15/07/2007
Soledades6 No hay rencores tan largos que nos hagan desear el vértigo de la soledad, ni nuestro cuerpo es un desierto abandonado al devenir de un sueño. Todos amamos los besos húmedos que nos da el azar aunque a veces ese réquiem que suena en el eco de la tarde acompañe nuestro corazón con su guirnalda negra y la fragancia inolvidable de un amor marchito. * © fotografía 2007 Miguel Angel Latorre
16/07/2007
Ya sé que esta noche estoy solo, pero no pienses que va a ser fácil convencerme, tú sigues teniendo la llave de tu cuarto pero yo tengo la de un sueño.
17/07/2007
De Odiseas Elitis: ADAGIO de su libro "Orientaciones" Ven a que disputemos juntos desde el sueño la indolente almohada que navega en la vecina luna. Cabezas sin tempestades y las dos juntas balanceantes deslizándose para llenar la playa con algas y estrellas. Porque mucho habremos vivido entre lágrimas el centelleo y amaremos la justa calma. ¡Ángeles si no son los ángeles con depravados violines para orear los espacios de una noche con eólicas luces y almas campanas! Que flautas paseen en el aire livianos deseos, levemente inclinados. Besos atormentados o besos perlas en remos acuáticos. Y más profundamente en las encendidas grosellas, poco a poco los pianos de la rubia voz, las medusas que nos mantendrán el viaje convenientemente lento. Tierras firmes con pocos, con pensados árboles. ¡Oh! ven a que juntos fundemos los sueños, ven a que juntos demos la calma. No estará ya en el solitario cielo salvo el corazón que se empapa de amargura salvo el corazón que se empapa de hechizo, no estará salvo el corazón que pertenece a nuestro propio cielo solitario. Ven a mi hombro a soñar porque eres una mujer bella. Oh eres una mujer bella. Oh eres bella. Bella. Abrí la ventana ante el amanecer, la calle estremecida se dejaba llevar en la brisa al ritmo entregado y sinuoso de los álamos. Un ligero escalofrío recorrió mi cuerpo, el silencio agazapado me desnudó con su mirada y un deseo inusitado se agigantó en mi, el de hacer de ese momento un segundo eterno.
18/07/2007
Demorado. El sueño es un pretexto de la huida. Tu cuerpo y el suyo, enfrentados, casi uno, tan cerca, tan lejos.
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En las estancias donde inauguraste la felicidad apenas queda nada, dos o tres guirnaldas colgando al viento.
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Horizonte de soledad, tus dedos saben dibujar estrellas un río interminable sacia tus deseos. Las sábanas humedecidas te recogen en un silencioso gemido y la noche se perfuma con tu oloroso almizcle.
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Te derrumbas, y en la noche árida sólo tus lágrimas quebrantan el silencio.
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Del abandono, la ausencia es su melodía. Tu cuerpo sigue siendo piel, renovada y sola tendrás en el fuego la noche en tus manos y un sinfín de versos humedeciendo tu alma.
(Estas palabras han salido todas engarzadas como las cerezas).
19/07/2007
No sé si Neruda cuando sintió desbordarse el crepúsculo sobre el vestido de su amada como un racimo de uvas encendidas, se dejó arrastrar por el deseo para ver despertarse en su cuerpo un pueblo escondido. No sé si pudo imaginar el silencio que enterrado en su vestido oscuro se hacía eco de un día moribundo. Pero Neruda si vio arribar ese pueblo a la noche con las raíces prendidas a los sueños, y por eso lo nombró de su mundo, revestido por un azul pálido, para que el mar lo pudiera reconocer como suyo. Se trata de un concurso. Me lo transmite Inde. Helektron sortea un mp4. Yo tengo, pero aún no me he puesto a mirarlo. Claro que Inde es una amiga, así que a participar.
Hay que invitar a otros cuatro blogueros:
Entrenómadas
Innisfree
Zaragozamonamour
Valentín
Estos cacharrillos nunca vienen mal...
20/07/2007
Hemos dejado llegar la mañana con el ronco sabor a nicotina del silencio y el desorden de los vasos vacíos. El alba trae un rumor de aves que se alejan hacía el sur, las miramos en su adiós majestuoso y un poco de nosotros se aleja en sus alas. Carentes de sueño, miramos el mar, tranquilo, sedoso, la playa apenas resguarda un par de sombras y los restos de una hoguera. Si ahora te acaricio resulta difícil comprender por qué, no hemos hablado en las dos últimas horas y en tus ojos sólo se contempla el reflejo quebradizo del horizonte, sé que entre mis manos y las tuyas hay un desierto de mentiras pero también hay una cadena que entrelaza lo poco que nos reserva la ternura.
22/07/2007
Colores 1
Desoye mis palabras, todas llevan escondido un recuerdo. Del derramado oro vendrán tus sueños, y aunque tendrás parte del camino hecho nada de lo que piensas conseguir te será fácil y el valor de tus pasos, los que la noche reconoce como tuyos, será algo apenas perceptible por el tiempo. Atente pues a la soledad del oro. * © fotografía 2007 Miguel Angel Latorre
23/07/2007
Viuda que entraba a ser monja. (R.A.E.) De las pequeños rencores, ¡que migajas deja la victoria! Sólo he traído tu voz a este largo silencio y en el regazo de su eco he dejado un verso, corto, conciso, que habla de ti, una caricia que sin tocarte te desea.
24/07/2007
No nos cubre el edredón los cuerpos, demasiado cuerpo desnudo ante un edredón tan pequeño. Después de la noche no hay mayor vergüenza que la desnudez del alma, ya que ahora con el alba nada le puede cubrir y en nuestras miradas surge el temor a sorprendernos ante los ojos del otro. La luz se derrama por la habitación, y aunque te tapas la cara con la almohada sigo viendo tu espalda tatuada con estrellas y el nacimiento de tus hermosos senos. Me sobrecoge tu soledad, erizándome el vello en el escalofrío más intenso que he sentido contigo.
25/07/2007
¿En qué oculto pozo resuena el eco de nuestros antiguos pasos? En el sabor de tu boca he encontrado todos los pretextos y la noche y los desiertos han hecho el resto. Casi me siento obligado contigo, quiero ser amable, atento, dejar suaves caricias en tu piel desnuda, quitarle importancia al regalo sublime de tu cuerpo. Los dos sabemos demasiado el uno del otro y ahora en el nuevo juego de ser amantes nos queda mucho por recorrer. Desayunamos de momento, el domingo todavía nos puede traer el vértigo y tus miradas son un buen presagio.
26/07/2007
No hay mayor dolor que la esperanza y el perfecto silencio tras su muerte. Cuando te beso siento en tus labios el sabor de su boca, y ahora no sé, si es a ti a quien amo o a ella que tanto te quiso.
28/07/2007
Sobre mis recuerdos yo también recorrí las calles de París y sentí el escalofrío tentador de sus mujeres, aquellas que alimentaban con su luz las esquinas cercanas en su deambular por el Pigalle. En sus bocas se urdían los sabores misteriosos y, envueltas en el humo de cigarrillos, se ofrecían como aromáticas flores a nuestros deseos. Sus cuerpos desnudos quedarían en la mente como el único vinculo que nos guardase la piel, y en aquellas habitaciones del hotel Violette, adornadas de musgo y en sus entristecidas camas, encontramos lo recóndito e inesperado. En la Rue de Poissonnières mi juventud empezó a dibujar un sueño: De todas las ciudades que amase, París siempre sería única.
29/07/2007
Banquete fúnebre. (R.A.E.) El día es hoy una espada de luz, un sarmiento herido por el fuego: el estío se desliza por las piedras como un lagarto en celo. Colores 2 No hay rencor que deje en mí la ira, sólo este mar de onduladas flores en que mis ojos se reconocen en el dolor de las violetas como si en la dicha de tus besos trajeras a mi piel el recuerdo de tus olvidos. Hay un escalofrío recorriendo la noche, yo estoy desnudo y en mis sábanas sobran muchas hojas secas que ya no tienen tu huella. © fotografía 2007 Miguel Angel Latorre
30/07/2007
Aunque la noche sólo nos reserve un lugar donde respirar, entre tus manos el deseo se hace un sendero de caricias abiertas. Suena la música que trae la brisa altana del mar y en ella, encendidos versos que humedecen tus labios y hacen en mi piel un reguero desarmado de luz.
31/07/2007
Llegar al límite, al extremo desnudo de la ternura, donde tú y yo nunca nos hemos herido pero sin embargo siempre nos resguarda el temor. En el silencio de mis dedos encuentras palabras que te hablan de sueños y deseos y un reguero de emoción que deja escrito en tu piel mis versos más oscuros.
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