
Soledades 3
La voz que le llama no es una voz sino el recuerdo
que en las horas perdidas de la tarde le persigue,
y en esa mirada que guarda su misterio
asoman los lejanos horizontes,
el océano de imposibles olas
y todos los hombres que la han buscado
en el acantilado silencioso que ella habita,
en el hueco de una caricia
o en el recóndito paisaje de su piel.
© fotografía 2007 Miguel Angel Latorre
19/06/2007 23:46.